LECTURAS DEL LUNES XIII DEL T. ORDINARIO 2 DE JULIO


"El Hijo del hombre no tiene en donde reclinar la cabeza".





RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN OTÓN


ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Jn 14, 26; 15, 26)


Cuando venga el Espíritu de la verdad, Él los guiará hasta la verdad plena, dice el Señor.


ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, que penetras el corazón y el pensamiento de los hombres y para quien ningún secreto permanece oculto, purifica los impulsos de nuestro corazón para que merezcamos amarte y alabarte perfectamente. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Aplastan a los pobres contra el suelo.


Del libro del profeta Amós: 2, 6-10. 13-16


Esto dice el Señor: "Por sus innumerables pecados no perdonaré a Israel. Porque venden al inocente por dinero, y al pobre, por un par de sandalias. Aplastan a los pobres contra el suelo y sacan del camino a los humildes. Padre e hijo acuden a la misma mujer, profanando mi santo nombre. Sobre ropas tomadas como prenda se sientan a comer en sus santuarios y se beben las multas de los pobres en el templo de su Dios.
 
Cuando ustedes llegaron a esta tierra, yo destruí a los amorreos; eran altos como los cedros y fuertes como las encinas; destruí sus frutos por arriba, y por abajo, sus raíces. En cambio, a ustedes yo los saqué de Egipto y los conduje por el desierto durante cuarenta años, para darles en posesión la tierra de los amorreos.
 
Pues bien, ahora yo los aplastaré contra el suelo, como la carreta tritura las espigas. El más veloz no logrará escapar, al más fuerte de nada le servirá su fuerza, y ni el más valiente salvará su vida. El arquero no resistirá, no se librará el más ágil, el jinete no se salvará, el soldado más fuerte y valiente huirá desnudo aquel día".


Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.


Del salmo 49 

R/. Perdona a tu pueblo, Señor.

 
¿Por qué citas mis preceptos y hablas a toda hora de mi pacto, tú, que detestas la obediencia y echas en saco roto mis mandatos? R/.
 
Cuando ves un ladrón, corres con él, te juntas con los adúlteros; usas tu lengua para el mal, tu boca trama el engaño. R/.
 
Te pones a insultar a tu hermano y deshonras al hijo de tu madre. Tú haces esto, ¿y yo tengo que callarme? ¿Crees acaso que yo soy como tú? No, yo te reprenderé y te echaré en cara tus pecados. R/.
 
Quien las gracias me da, ése me honra, y yo salvaré al que cumple mi voluntad. Entiendan bien esto los que olvidan a Dios, no sea que los destroce sin remedio. R/.


ACLAMACIÓN (Cfr Sal 94, 8 )



R/. Aleluya, aleluya.

 
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su corazón". R/.


Sígueme.


Del santo Evangelio según san Mateo: 8, 18-22


En aquel tiempo, al ver Jesús que la multitud lo rodeaba, les ordenó a sus discípulos que cruzaran el lago hacia la orilla de enfrente.

 
En ese momento se le acercó un escriba y le dijo: "Maestro, te seguiré a dondequiera que vayas". Jesús le respondió "Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en donde reclinar la cabeza".
 
Otro discípulo le dijo: "Señor, permíteme ir primero a enterrar a mi padre". Pero Jesús le respondió: "Tú sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos".

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Mira, Señor, con agrado, la ofrenda espiritual que traemos a tu altar, en nuestro deseo filial de servirte, y concédenos vivir conforme a tu espíritu para que la fe y la humildad de tus hijos te hagan aceptables estos dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 26; 16, 14)


El Espíritu que procede del Padre, me glorificará, dice el Señor.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Señor, Dios nuestro, que te has dignado alimentamos con este pan celestial, infunde tu Espíritu en lo más íntimo de nuestros corazones, para que se nos convierta en don eterno lo que hemos recibido en el altar. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 30 junio, 2012 at 13:43  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL DOMINGO XIII DEL T. ORDINARIO 1 DE JULIO


"Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad".




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SANTA ESTER REINA DE PERSIA


ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 46, 2)


Pueblos todos, aplaudan; aclamen al Señor con gritos de júbilo.


ORACIÓN COLECTA


Padre de bondad, que por medio de tu gracia nos has hecho hijos de la luz, concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Por envidia del diablo entró la muerte en el mundo.


Del libro de la Sabiduría: 1, 13-15; 2, 23-24

 


Dios no hizo la muerte, ni se recrea en la destrucción de los vivientes. Todo lo creó para que subsistiera. Las creaturas del mundo son saludables; no hay en ellas veneno mortal.


Dios creó al hombre para que nunca muriera, porque lo hizo a imagen y semejanza de sí mismo; mas por envidia del diablo entró la muerte en el mundo y la experimentan quienes le pertenecen.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.

 


Del salmo 29 


R/. Te alabaré, Señor, eternamente.


Te alabaré, Señor, pues no dejaste que se rieran de mí mis enemigos. Tú, Señor, me salvaste de la muerte y a punto de morir, me reviviste. R/.

 

Alaben al Señor quienes lo aman, den gracias a su nombre, porque su ira dura un solo instante y su bondad, toda la vida. El llanto nos visita por la tarde; por la mañana, el júbilo. R/.

 

Escúchame, Señor, y compadécete; Señor, ven en mi ayuda.

Convertiste mi duelo en alegría, te alabaré por eso eternamente. R/.


Que la abundancia de ustedes remedie la necesidad de sus hermanos pobres.


De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 8, 7. 9. 13-15

 


Hermanos: Ya que ustedes se distinguen en todo: en fe, en palabra, en sabiduría, en diligencia para todo y en amor hacia nosotros, distínganse también ahora por su generosidad.


Bien saben lo generoso que ha sido nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, se hizo pobre por ustedes, para que ustedes se hicieran ricos con su pobreza.

 

No se trata de que los demás vivan tranquilos, mientras ustedes están sufriendo. Se trata, más bien, de aplicar durante nuestra vida una medida justa; porque entonces la abundancia de ustedes remediará las carencias de ellos, y ellos, por su parte, los socorrerán a ustedes en sus necesidades. En esa forma habrá un justo medio, como dice la Escritura: Al que recogía mucho, nada le sobraba; al que recogía poco, nada le faltaba.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.

 


ACLAMACIÓN (cfr. 2 Tm 1, 10) 





R/. Aleluya, aleluya.


Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. R/.


¡Óyeme, niña, levántate!


Del santo Evangelio según san Marcos: 5, 21-43

 


En aquel tiempo, cuando Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se quedó en la orilla y ahí se le reunió mucha gente. Entonces se acercó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo. Al ver a Jesús, se echó a sus pies y le suplicaba con insistencia: "Mi hija está agonizando. Ven a imponerle las manos para que se cure y viva". Jesús se fue con él, y mucha gente lo seguía y lo apretujaba. 


Entre la gente había una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años. Había sufrido mucho a manos de los médicos y había gastado en eso toda su fortuna, pero en vez de mejorar, había empeorado. Oyó hablar de Jesús, vino y se le acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto, pensando que, con sólo tocarle el vestido, se curaría. Inmediatamente se le secó la fuente de su hemorragia y sintió en su cuerpo que estaba curada.

 

Jesús notó al instante que una fuerza curativa había salido de Él, se volvió hacia la gente y les preguntó: "¿Quién ha tocado mi manto?". Sus discípulos le contestaron: "Estás viendo cómo te empuja la gente y todavía preguntas: ‘¿Quién me ha tocado?’". Pero Él seguía mirando alrededor, para descubrir quién había sido Entonces se acercó la mujer, asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado; se postró a sus pies y le confesó la verdad. Jesús la tranquilizó, diciendo: "Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad".

 

Todavía estaba hablando Jesús, cuando unos criados llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle a éste: "Ya se murió tu hija. ¿Para qué sigues molestando al Maestro?". Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: "No temas, basta que tengas fe". No permitió que lo acompañaran más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.

 

Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús el alboroto de la gente y oyó los llantos y los alaridos que daban. Entró y les dijo: "¿Qué significa tanto llanto y alboroto? La niña no está muerta, está dormida". Y se reían de Él.

 

Entonces Jesús echó fuera a la gente, y con los padres de la niña y sus acompañantes, entró a donde estaba la niña. La tomó de la mano y le dijo: "¡Talitá, kum!", que significa: "¡Óyeme, niña, levántate!". La niña, que tenía doce años, se levantó inmediatamente y se puso a caminar. Todos se quedaron asombrados. Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie y les mandó que le dieran de comer a la niña.


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


Credo


PLEGARIA UNIVERSAL

 


Oremos a Dios nuestro Padre. Él es la fuente de la vida. Nosotros, sus hijos, llenos de confianza, le presentamos ahora nuestras plegarias.


Después de cada petición diremos:


Escúchanos, Padre.

 

Por el Papa Benedicto, sucesor del apóstol san Pedro. Para que con su ministerio dé alegría y esperanza a todo el pueblo cristiano. Oremos.

 

Por los misioneros y misioneras. Para que el Señor los llene de fortaleza para llevar a cabo su labor de anunciar el Evangelio. Oremos.

 

Por los enfermos. Para que puedan vivir su dolor con paz y esperanza. Oremos.

 

Por todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Para que, como decía san Pablo, sepamos ser generosos con nuestros bienes y busquemos la igualdad entre todos. Oremos.

 

Por todos los mexicanos. Para que la jornada electoral de este día se desarrolle en paz y cada uno ejerza su derecho con libertad y responsabilidad. Oremos.

 

Por nosotros. Para que la celebración de la Eucaristía de cada domingo nos haga crecer en la fe, la esperanza y el amor. Oremos.


Escucha, Padre, nuestra oración, tú que eres la Mente de toda bondad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía por medio de la cual tú te dignas hacemos participes de los frutos de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 20-21)


Padre, te ruego por ellos, para que sean uno en nosotros, a fin de que el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor.


Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en sacrificio y recibido en comunión, sean para nosotros principio de vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 30 junio, 2012 at 3:02  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL SÁBADO XII DEL T. ORDINARIO 30 DE JUNIO


"Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa; con que digas una sola palabra, mi criado quedará sano."





RESPUESTAS DE FE S.D.A.


PRIMEROS MÁRTIRES CRISTIANOS DE ROMA


ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 16. 18-19)


Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del Reino de los cielos.


ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, que en la serie de sucesores de Pedro elegiste a tu siervo Benedicto como vicario de Cristo y pastor de tu pueblo, escucha nuestras suplicas y concédenos que confirme en la fe a sus hermanos y que con toda la Iglesia viva en comunión con él, unida por el vínculo del amor y de la paz, para que todos los hombres encuentren en ti, Pastor eterno, la verdad y la vida. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Jerusalén, clama al Señor con toda el alma.


Del libro de las Lamentaciones: 2, 2. 10-14. 18-19


El Señor ha destruido sin piedad todas las moradas de Jacob; en su furor ha destruido las fortalezas de Judá; ha echado por tierra y deshonrado al rey y a sus príncipes.

 
En el suelo están sentados, en silencio, los ancianos de Sion; se han echado ceniza en la cabeza y se han vestido de sayal. Humillan su cabeza hasta la tierra las doncellas de Jerusalén.
 
Mis ojos se consumen de tanto llorar y el dolor me quema las entrañas; la bilis me amarga la boca por el desastre de mi pueblo, al ver que los niños y lactantes desfallecen en las plazas de la ciudad.
 
Los niños les preguntan a sus madres: "¿Dónde hay pan?". Y caen sin fuerzas, como heridos, en las plazas de la ciudad, y expiran en brazos de sus madres. ¿Con quién podré compararte, Jerusalén? ¿Con quién te podre asemejar? ¿O qué palabras te podré decir para consolarte, virgen, hija de Sión? Inmensa como el mar es tu desgracia. ¿Quién podrá curarte?
 
Tus profetas te engañaron con sus visiones falsas e insensatas. No te hicieron ver tus pecados para evitarte así el cautiverio, y solo te anunciaron falsedades e ilusiones.
 
Clama, pues, al Señor con toda el alma; gime, Jerusalén; deja correr a torrentes tus lágrimas de día y de noche; no te concedas descanso; que no dejen de llorar las niñas de tus ojos. Levántate y clama al Señor durante toda la noche; derrama como agua tu corazón en la presencia de Dios; alza tus manos hacia Él y ruega por la vida de tus pequeñuelos.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 73

R/. No te olvides, Señor, de nosotros.

¿Por qué, Dios nuestro, nos has abandonado y está ardiendo tu cólera contra las ovejas de tu rebaño? Acuérdate de la comunidad que adquiriste desde antiguo, de la tribu que rescataste para posesión tuya, del monte Sión, donde pusiste tu morada. R/.
Ven a ver estas ruinas interminables: el enemigo ha arrasado todo el santuario; rugieron los agresores en medio de tu asamblea, levantaron sus estandartes. R/.
Parecía que se abrían paso a hachazos en medio de la maleza. Con martillos y mazos destrozaron todas las puertas; prendieron fuego a tu santuario, derribaron y profanaron tu morada. R/.
Acuérdate de tu alianza, Señor, pues todo el país está lleno de violencia. Que el humilde no salga defraudado, y los pobres y afligidos alaben tu nombre. R/.


ACLAMACIÓN (Mt 8,17) 



R/. Aleluya, aleluya.

Cristo hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores. R/.


Muchos vendrán de oriente y de occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los cielos.


Del santo Evangelio según san Mateo: 8,5-17


En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un oficial romano y le dijo: "Señor, tengo en mi casa un criado que está en cama, paralitico, y sufre mucho". Él le contesto: "Voy a curarlo".


Pero el oficial le replicó: "Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa; con que digas una sola palabra, mi criado quedara sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; cuando le digo a uno: ‘¡Ve!’, él va; al otro: ‘¡Ven!’, y viene; a mi criado: ‘¡Haz esto!’, y lo hace".

 
Al oír aquellas palabras, se admiró Jesús y dijo a los que lo seguían: "Yo les aseguro que en ningún israelita he hallado una fe tan grande. Les aseguro que muchos vendrán de oriente y de occidente y se sentaran con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los cielos. En cambio, a los herederos del Reino los echaran fuera, a las tinieblas. Ahí será el llanto y la desesperación”.
 
Jesús le dijo al oficial romano: "Vuelve a tu casa y que se te cumpla lo que has creído". Y en aquel momento se curó el criado.
 
Al llegar Jesús a la casa de Pedro, vio a la suegra de este en cama, con fiebre. Entonces la tomó de la mano y desapareció la fiebre. Ella se levantó y se puso a servirles. Al atardecer le trajeron muchos endemoniados. El expulso a los demonios con su palabra y curo a todos los enfermos. Así se cumplió lo dicho por el profeta Isaías: Él hizo suyas nuestras debilidades y cargo con nuestros dolores.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos para el sacrificio eucarístico; protege y dirige a tu santa Iglesia en unión con nuestro Papa Benedicto, a quien constituiste su pastor. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 21, 15. 17)


Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?, le dijo el Señor a Pedro. Este le respondió: Señor, tú lo conoces todo, tú sabes que te amo.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Por esta Eucaristía, en la que nos has permitido participar, confirma, Señor, en la unidad y en el amor a la santa Iglesia y a tu siervo, el Papa Benedicto, para que juntos, rebaño y pastor, recorran con seguridad el camino de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 29 junio, 2012 at 3:55  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL VIERNES XII DEL T. ORDINARIO 29 DE JUNIO SOLEMNIDAD DE SAN PEDRO Y SAN PABLO APÓSTOLES

Misa vespertina de la vigilia



"¿Simón, hijo de Juan me amas más que estos?".



RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN PEDRO


SAN PABLO


Esta Misa se utiliza la tarde del 28 de junio, antes o después de las primeras Vísperas de la solemnidad.


ANTÍFONA DE ENTRADA


Celebremos con alegría la fiesta de san Pedro, el príncipe de los Apóstoles, y de san Pablo, el Apóstol de los gentiles, porque ellos nos trasmitieron el Evangelio de Cristo.


Se dice Gloria.


ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, que quisiste confiar a tus santos apóstoles, Pedro y Pablo, la misión de guiar y proteger los primeros pasos de tu Iglesia, concédenos, por su poderosa intercesión, la ayuda necesaria para alcanzar la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Te voy a dar lo que tengo: En el nombre de Jesús, camina.


Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 3, 1-10


En aquel tiempo, Pedro y Juan subieron al templo para la oración vespertina, a eso de las tres de la tarde. Había allí un hombre lisiado de nacimiento, a quien diariamente llevaban y ponían ante la puerta llamada la "Hermosa", para que pidiera limosna a los que entraban en el templo.

 
Aquel hombre, al ver a Pedro y a Juan cuando iban a entrar, les pidió limosna. Pedro y Juan fijaron en el los ojos, y Pedro le dijo: "Míranos". El hombre se quedó mirándolos en espera de que le dieran algo. Entonces Pedro le dijo: "No tengo ni oro ni plata, pero te voy a dar lo que tengo: En el nombre de Jesucristo nazareno, levántate y camina". Y, tomándolo de la mano, lo incorporó.
 
Al instante sus pies y sus tobillos adquirieron firmeza. De un salto se puso de pie, empezó a andar y entró con ellos al templo caminando, saltando y alabando a Dios.
 
Todo el pueblo lo vio caminar y alabar a Dios, y al darse cuenta de que era el mismo que pedía limosna sentado junto a la puerta "Hermosa" del templo, quedaron llenos de miedo y no salían de su asombro por lo que había sucedido.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 18 

R/. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.

Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo trasmite a la otra noche. R/.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.


Dios me eligió desde el seno de mi madre.


De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 1, 11-20


Hermanos: Les hago saber que el Evangelio que he predicado, no proviene de los hombres, pues no lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

 
Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla; deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad. Porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas.
 
Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me trasladé a Arabia y después regresé a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor.
 
Y Dios es testigo de que no miento en lo que les escribo. 

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN (Jn 21, 17)



R/. Aleluya, aleluya.

 
Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero. R/.


Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas.


Del santo Evangelio según san Juan: 21, 15-19


En aquel tiempo, le pregunto Jesús a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan me amas más que estos?" Él le contesto: "Si, Señor, tu sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos".

 
Por segunda vez le pregunto: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?". Él le respondió: "Si, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Pastorea mis ovejas".
 
Por tercera vez le pregunto: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?". Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: "Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas.
 
Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras". Esto se lo dijo para indicarle con qué género de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: "Sígueme".

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


Credo


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Que este santo sacrificio que vamos a ofrecerte en la solemnidad de los apóstoles Pedro y Pablo, nos llene, Señor, de alegría, al comprender la infinita misericordia con que has querido perdonar nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.


PREFACIO


En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

 
Porque la fiesta de tus santos Apóstoles nos llena de júbilo. Pedro es nuestro guía en la fe que profesamos; Pablo, expositor preclaro de tus misterios. Pedro consolido la Iglesia primitiva con los israelitas que creyeron; Pablo fue preceptor y maestro de los paganos, que Dios quería llamar a su Iglesia.
 
Así, después de haber congregado por caminos diversos a la familia de Cristo, esa misma familia los asocia ahora en su veneración con una sola corona.
 
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo…


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 21, 15. 17)


Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos? Señor, tú lo conoces todo; tu sabes que te amo.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Fortalece, Señor, a tus fieles, por medio de este sacramento y confírmanos en la verdad que nos ha trasmitido la predicación de los Apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.



Misa del día




ANTIFONA DE ENTRADA


Demos gracias a Dios en esta festividad de san Pedro y san Pablo, que con su sangre fecundaron a la Iglesia, participaron de la pasión del Señor y se convirtieron en amigos suyos.


Se dice Gloria.


ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, que nos llenas de santa alegría con la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, haz que tu Iglesia se mantenga siempre fiel a las enseñanzas de estos Apóstoles, de quienes recibió el primer anuncio de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Ahora si estoy seguro de que el Señor envió a su ángel, para librarme de las manos de Herodes.


Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 12,1-11


En aquellos días, el rey Herodes mandó apresar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos. Mando pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan, y viendo que eso agradaba a los judíos, también hizo apresar a Pedro. Esto sucedió durante los días de la fiesta de los panes Ázimos. Después de apresarlo, lo hizo encarcelar y lo puso bajo la vigilancia de cuatro turnos de guardia, de cuatro soldados cada turno. Su intención era hacerlo comparecer ante el pueblo después de la Pascua. Mientras Pedro estaba en la cárcel, la comunidad no cesaba de orar a Dios por él.

 
La noche anterior al día en que Herodes iba a hacerlo comparecer ante el pueblo, Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas y los centinelas cuidaban la puerta de la prisión. De pronto apareció el ángel del Señor y el calabozo se llenó de luz. El ángel tocó a Pedro en el costado, lo despertó y le dijo: "Levántate pronto". Entonces las cadenas que le sujetaban las manos se le cayeron. El ángel le dijo: "Cíñete la túnica y ponte las sandalias", y Pedro obedeció. Después le dijo: "Ponte el manto y sígueme". Pedro salió detrás de él, sin saber si era verdad o no lo que el ángel hacía, y le parecía más bien que estaba soñando. Pasaron el primero y el segundo puesto de guardia y llegaron a la puerta de hierro que daba a la calle. La puerta se abrió sola delante de ellos. Salieron y caminaron hasta la esquina de la calle y de pronto el ángel desapareció.
 
Entonces, Pedro se dio cuenta de lo que pasaba y dijo: "Ahora si estoy seguro de que el Señor envió a su ángel para librarme de las manos de Herodes y de todo cuanto el pueblo judío esperaba que me hicieran".

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 33 

R/. El Señor me libro de todos mis temores.

Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R/.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R/.
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.
Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor acampa y los protege. Haz la prueba y verás que bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en Él R/.


Ahora sólo espero la corona merecida.


De la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 4, 6-8.17-18


Querido hermano: Ha llegado para mí la hora del sacrificio y se acerca el momento de mi partida. He luchado bien en el combate, he corrido hasta la meta, he perseverado en la fe. Ahora solo espero la corona merecida, con la que el Señor, justo juez, me premiará en aquel día, y no solamente a mí, sino a todos aquellos que esperan con amor su glorioso advenimiento.

 
Cuando todos me abandonaron, el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara claramente el mensaje de salvación y lo oyeran todos los paganos. Y fui librado de las fauces del león. El Señor me seguirá librando de todos los peligros y me llevará sano y salvo a su Reino celestial.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN (Mt 16, 18 )


R/. Aleluya, aleluya.

Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificare mi Iglesia, y los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella, dice el Señor. R/.


Tú eres Pedro y yo te daré las llaves del Reino de los cielos.


Del santo Evangelio según san Mateo: 16,13-19


En aquel tiempo, cuando llego Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?". Ellos le respondieron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas". Luego les pregunto: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?". Simón Pedro tomo la palabra y le dijo: "Tu eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".

 
Jesús le dijo entonces: "¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre, que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificare mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo". Palabra del Señor. T. Gloria a ti, Señor Jesús.


Credo


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, los dones que te presentamos y, por intercesión de san Pedro y san Pablo, concédenos celebrar este sacrificio íntimamente unidos a ti en la fe y en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.


PREFACIO


En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

 
Porque la fiesta de tus santos Apóstoles nos llena de júbilo. Pedro es nuestro guía en la fe que profesamos; Pablo, expositor preclaro de tus misterios. Pedro consolido la Iglesia primitiva con los israelitas que creyeron; Pablo fue preceptor y maestro de los paganos, que Dios quería llamar a su Iglesia.
 
Así, después de haber congregado por caminos diversos a la familia de Cristo, esa misma familia los asocia ahora en su veneración con una sola corona.
 
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo…


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 16, 16. 18)


Dijo Pedro a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificare mi Iglesia.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Tú, que nos has alimentado con esta Eucaristía, haz, Señor, que la participación perseverante en el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, y la fidelidad a la doctrina de los Apóstoles nos conserven unidos en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Published in: on 28 junio, 2012 at 3:54  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL JUEVES XII DEL T. ORDINARIO 28 DE JUNIO SAN IRENEO DE LYON


"No todo el que me diga: "¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre".





RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN IRENEO DE LYON


ANTÍFONA DE ENTRADA (Ez 34, 11. 23, 24)


Cuidaré de mis ovejas, dice el Señor, y les buscare un pastor que las apaciente, y yo, el Señor, seré su Dios.


ORACIÓN COLECTA


Señor, tú que llamaste al obispo san Ireneo a defender tu verdad y a traer la paz a tu Iglesia, aumenta en nosotros la fe y la caridad a fin de que nos esforcemos siempre por fomentar la unidad y la concordia entre los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


El rey de Babilonia se llevó cautivos a Joaquín y a todos los hombres poderosos.


Del segundo libro de los Reyes: 24, 8-17


Joaquín tenía dieciocho años cuando subió al trono, y reino tres meses en Jerusalén. Su madre se llamaba Nejusta, hija de Elnatán, de Jerusalén. Joaquín, igual que su padre, hizo lo que el Señor reprueba.

 
En aquel tiempo, subió contra Jerusalén el ejército de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y sitio la ciudad. Nabucodonosor llego a la ciudad mientras sus hombres la sitiaban. Entonces Joaquín, rey de Judá, junto con su madre, sus servidores, sus jefes y sus funcionarios, se rindieron al rey de Babilonia y este los hizo prisioneros. Era el octavo año del reinado de Nabucodonosor.
 
Nabucodonosor se llevó de Jerusalén todos los tesoros del templo del Señor y los del palacio real. Destrozó todos los objetos de oro que Salomón, rey de Israel, había hecho para el templo, conforme a las órdenes del Señor.
 
Nabucodonosor se llevó al cautiverio a toda Jerusalén, a todos los jefes y hombres de importancia, con todos los carpinteros y herreros, en número de diez mil, y sólo dejó a la gente pobre de la región. También llevó cautivos a Babilonia al rey Joaquín, con su madre, sus mujeres, los funcionarios de palacio y toda la gente valiosa, todos los soldados, en número de siete mil, los carpinteros y herreros, en número de mil; y todos los hombres aptos para la guerra fueron deportados a Babilonia.
Y en lugar de Joaquín, Nabucodonosor nombro rey a un tío de Joaquín, Matanías, a quien le puso el nombre de Sedecías.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 78 

R/. Socórrenos, Dios, Salvador nuestro.

 
Dios mío, los paganos han invadido tu propiedad, han profanado tu santo templo y han convertido a Jerusalén en ruinas. R/.
 
Han echado los cadáveres de tus siervos a las aves de rapiña, y la carne de tus fieles, a los animales feroces. R/.
 
Hemos sido el escarnio de nuestros vecinos, la irrisión y la burla de los que nos rodean. ¿Hasta cuándo, Señor, vas a estar enojado y va a arder como fuego tu ira? R/.
 
No recuerdes, Señor, contra nosotros las culpas de nuestros padres. Que tu amor venga pronto a socorremos, porqué estamos totalmente abatidos. R/.
 
Para que sepan quién eres, socórrenos, Dios y Salvador nuestro. Para que sepan quién eres, sálvanos y perdona nuestros pecados. R/.


ACLAMACIÓN (Jn 14. 23)



R/. Aleluya, aleluya.

 
El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y mi Padre lo amara y vendremos a él. R/.


La casa edificada sobre roca y la casa edificada sobre arena.


Del santo Evangelio según san Mateo: 7, 21-29


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No todo el que me diga: "¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. Aquel día muchos me dirán: ‘¡Señor, Señor!, ¿no hemos hablado y arrojado demonios en tu nombre y no hemos hecho, en tu nombre, muchos milagros?’. Entonces yo les diré en su cara: "Nunca los he conocido. Aléjense de mí, ustedes, los que han hecho el mal.’

 
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edifico su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca.
 
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edifico su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente".
 
Cuando Jesús termino de hablar, la gente quedo asombrada de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Que esta Eucaristía con la que celebramos, Señor, la fiesta de san Ireneo, te glorifique a ti y aumente en nosotros el amor a la verdad, a fin de que permanezcamos firmes en la fe y en la unidad de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 16)


No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor, soy yo quien los ha elegido, para que vayan y den fruto y ese fruto perdure.


ORACIÓN DESPUES DE LA COMUNIÓN


Que la participación en este sacramento nos comunique, Señor, la fe viva por la que gloriosamente murió san Ireneo, a fin de que podamos vivir como verdaderos discípulos de Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

Published in: on 27 junio, 2012 at 3:19  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL MIÉRCOLES XII DEL T. ORDINARIO 27 DE JUNIO NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO


Por sus frutos los conocerán.



RESPUESTAS DE FE S.D.A.


NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO


SAN CIRILO DE ALEJANDRÍA




ANTÍFONA DE ENTRADA


Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creo, y permaneces virgen para siempre.


ORACIÓN COLECTA


Señor nuestro Jesucristo, que en tu santísima Madre, la Virgen María, has querido darnos una madre dispuesta siempre a socorrernos, concédenos , por su intercesión maternal, experimentar en nosotros los frutos de tu redención. Tu que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.


LITURGIA DE LA PALABRA


El rey leyó delante de todo el pueblo el libro de la alianza, encontrado en el templo, y renovó la alianza en presencia del Señor.


Del segundo libro de los Reyes: 22, 8-13; 23,1-3


Por aquel entonces, el sumo sacerdote Jilquías dijo a Safán, delegado del rey Josías: "He hallado en el templo el libro de la ley". Jilquías entregó el libro a Safán, quien lo leyó. Luego, Safán fue a ver al rey y le rindió cuentas, diciendo: "Tus siervos han fundido el dinero del templo y se lo han entregado a los encargados de las obras". Y añadió: "El sacerdote Jilquías me ha entregado un libro". Y lo leyó en presencia del rey.

 
Cuando el rey oyó las palabras del libro de la ley, rasgo sus vestiduras y ordeno al sacerdote Jilquías; a Ajicam, hijo de Safán; a Akbor, hijo de Miqueas; al delegado Safán y a Asaías, ministro suyo: "Vayan a consultar lo que dice el Señor acerca de mí, del pueblo y de todo Judá en este libro que se ha encontrado, pues el Señor esta enfurecido con nosotros, porque nuestros padres no escucharon las palabras de este libro y no cumplieron lo que en él está escrito".
 
Cuando ellos trajeron la respuesta, el rey convocó a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén y se dirigió hacia el templo, acompañado por los hombres de Judá y todos los habitantes de Jerusalén, los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, desde el más pequeño hasta el más grande, y les leyó el libro de la alianza hallado en el templo.
 
Después, de pie sobre el estrado y en presencia del Señor, renovó la alianza, comprometiéndose a seguir al Señor y a cumplir sus preceptos, normas y mandatos, con todo el corazón y toda el alma, y a poner en vigor las palabras de esta alianza, escritas en el libro. Y todo el pueblo renovó también la alianza.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 118 

R/. Muéstranos, Señor, el camino de tus leyes.

 
Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes y yo lo seguiré con cuidado. Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón. R/.
 
Guíame por la senda de tu ley, que es lo que quiero. Inclina mi corazón a tus preceptos, y no a la avaricia. R/.
 
Aparta mis ojos de las vanidades, dame vida con tu palabra. Mira como anhelo tus decretos: dame vida con tu justicia. R/.


ACLAMACIÓN (Jn 15. 4. 5)



R/. Aleluya, aleluya.

Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mi da fruto abundante. R/.
Por sus frutos los conocerán.


Del santo Evangelio según san Mateo: 7,15-20


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuidado con los falsos profetas. Se acercan a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos?

 
Todo árbol bueno da frutos buenos y el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos y un árbol malo no puede producir frutos buenos.
 
Todo árbol que no produce frutos buenos es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los conocerán". 

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio de Santa María Virgen.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)


Ha hecho en mi maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.


ORACIÓN DESPUES DE LA COMUNIÓN


Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 26 junio, 2012 at 3:09  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL MARTES XII DEL T. ORDINARIO 26 DE JUNIO


¡Que estrecha es la puerta y que angosto el camino que conduce a la vida, y que pocos son los que lo encuentran!




PALABRA DE DIOS DIARIA


SAN ANTELMO


SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER


SAN PELAYO


ANTIFONA DE ENTRADA (Sal 27, 8-9)


Firmeza es el Señor para su pueblo, defensa y salvación para sus fieles. Sálvanos, Señor, vela sobre nosotros y guíanos siempre.


ORACIÓN COLECTA


Padre misericordioso, que nunca dejas de tu mano a quienes has hecho arraigar en tu amistad, concédenos vivir siempre movidos por tu amor y un filial temor de ofenderte. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Protegeré esta ciudad y la salvaré, por ser yo quien soy y por David, mi siervo.


Del segundo libro de los Reyes: 19, 9-11. 14-21. 31-35. 36


En aquellos días, Senaquerib, rey de Asiria, envió mensajeros para decir a Ezequías: "Díganle esto a Ezequías, rey de Judá: ‘Que no te engañe tu Dios, en el que confías, pensando que no será entregada Jerusalén en manos del rey de Asiria. Sabes bien que los reyes de Asiria han exterminado a todos los países, y crees que sólo tú vas a librar de mí?’". Ezequías tomó la carta de manos de los mensajeros y la leyó. Luego se fue al templo, y desenrollando la carta delante del Señor, hizo esta oración:

 
"Señor, Dios de Israel, que estas sobre los querubines, tú eres el único Dios de todas las naciones del mundo, tú has hecho los cielos y la tierra. Acerca, Señor, tus oídos y escucha; abre, Señor, tus ojos y mira. Oye las palabras con que Senaquerib te ha insultado a ti, Dios vivo. Es cierto, Señor, que los reyes de Asiria han exterminado a todas las naciones y han entregado sus dioses al fuego, porque esos no son dioses, sino objetos de madera y de piedra, hechos por hombres, y por eso han sido aniquilados. Pero tú, Señor, Dios nuestro, sálvanos de su mano para que sepan todas las naciones que solo tú, Señor, eres Dios".
 
Entonces el profeta Isaías, hijo de Amós, mandó decir a Ezequías: "Esto dice el Señor, Dios de Israel: ‘He escuchado tu oración ‘. Ésta es la palabra que el Señor pronuncia contra Senaquerib, rey de Asiria: ‘Te desprecia y se burla de ti la doncella, la ciudad de Sion; a tus espaldas se ríe de ti la ciudad de Jerusalén.
 
De Jerusalén saldrá un pequeño grupo y del monte Sión unos sobrevivientes. El celo del Señor de los ejércitos lo cumplirá’.
 
Por eso, esto dice el Señor contra el rey de Asiria: ‘No entrará en esta ciudad. No lanzará sus flechas contra ella. No se le acercará con escudos ni levantará terraplenes frente a ella. Por el camino por donde vino se volverá. No entrará en esta ciudad’. Lo dice el Señor. ‘La protegeré y la salvaré por ser yo quien soy y por David, mi siervo’".
 
Aquella misma noche salió el ángel del Señor e hirió a ciento ochenta y cinco mil hombres en el campamento asirio. Por la mañana, al contemplar los cadáveres, Senaquerib, rey de Asiria, levantó su campamento y regreso a Nínive.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 47

R/. Recordamos, Señor, tu gran amor.

Grande es el Señor y muy digno de alabanza, en la ciudad de nuestro Dios. Su monte santo, altura hermosa, es la alegría de toda la tierra. R/.
El monte Sion, en el extremo norte, es la ciudad del rey supremo. Entre sus baluartes ha surgido Dios como una fortaleza inexpugnable. R/.
Recordamos, Señor, tu gran amor en medio de tu templo. Tu renombre, Señor, y tu alabanza, llenan el mundo entero. R/.


ACLAMACIÓN (Jn 8, 12)



R/. Aleluya, aleluya.

 
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R/.


Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes.


Del santo Evangelio según san Mateo: 7, 6. 12-14


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No den a los perros las cosas santas ni echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes y los despedacen.

 
Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas.
 
Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y amplio el camino que conduce a la perdición, y son muchos los que entran por él. Pero ¡que estrecha es la puerta y que angosto el camino que conduce a la vida, y que pocos son los que lo encuentran!". 

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza que vamos a ofrecerte, a fin de que purifique nuestros corazones y podamos corresponder a tu amor con nuestro amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 10, 11. 15)


Yo soy el Buen Pastor y doy la vida por mis ovejas, dice el Señor.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Señor, tu que nos has renovado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos que la participación en esta Eucaristía nos ayude a obtener la plenitud de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 25 junio, 2012 at 13:13  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL LUNES XII DEL T. ORDINARIO 25 DE JUNIO


¿Por qué miras la paja en el ojo de tu hermano y no te das cuenta de la viga que tienes en el tuyo?





RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN GUILLERMO DE VERCELLI


ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Si 36, 18-19)


Señor, concede la paz a los que en ti esperan; escucha las oraciones de tus hijos y guíanos por el camino de la justicia.


ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, que llamas hijos tuyos a los que promueven la paz, concédenos trabajar incansablemente por establecer la justicia, sin la cual es imposible garantizar una paz auténtica y duradera. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


El Señor apartó a Israel de su presencia y solamente quedó la tribu de Judá.


Del segundo libro de los Reyes: 17, 5-8. 13-15. 18


En aquellos días, Salmanasar, rey de Asiria, invadió el país, llego a Samaria y la sitio durante tres años. En el año noveno de Oseas, el rey de Asiria ocupó Samaria y deportó a los israelitas a Asiria. Los instalo en Jalaj, junto al Jabor, río de Gozan, y en las ciudades de Media.

 
Esto sucedió porque los hijos de Israel habían pecado contra el Señor, su Dios, que los saco de la tierra de Egipto, y habían adorado a otros dioses, siguiendo las costumbres de las naciones que el Señor había exterminado a su llegada y que sus mismos reyes habían introducido.
 
El Señor había advertido a Israel y a Judá, por boca de todos los profetas y videntes, diciendo: "Enderecen sus malos caminos y cumplan mis mandamientos y preceptos, conforme a la ley que impuse a sus padres y que les manifesté por medio de mis siervos, los profetas". Pero ellos no escucharon y endurecieron su corazón como lo habían hecho sus padres, que no quisieron obedecer al Señor, su Dios. Despreciaron sus decretos, la alianza que estableció con sus padres y las advertencias que les hizo.
 
El Señor se enojó mucho contra Israel y lo arrojó de su presencia, y solamente quedo la tribu de Judá.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 59 

R/. Escúchanos, Señor, y sálvanos. 

 
Dios nuestro, nos has rechazado y nos has deshecho. Estabas enojado, pero ahora vuélvete a nosotros. R/.
 
Has sacudido la tierra, la has agrietado; repara sus grietas, porque se desmorona. Hiciste sufrir un desastre a tu pueblo, nos diste a beber un vino que nos hace temblar. R/.
 
Tú, Señor, nos has rechazado y no acompañas ya a nuestras tropas. Ayúdanos contra el enemigo, porque la ayuda del hombre es inútil. Con Dios haremos maravillas, porque Él vencerá a nuestros enemigos. R/.


ACLAMACIÓN (Hb 4, 12) 




R/. Aleluya, aleluya.

La palabra de Dios es viva y eficaz, y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. R/.


Sácate primero la viga que tienes en el ojo.


Del santo Evangelio según san Mateo: 7,1-5


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No juzguen y no serán juzgados; porque así como juzguen los juzgaran y con la medida que midan los medirán.

 
¿Por qué miras la paja en el ojo de tu hermano y no te das cuenta de la viga que tienes en el tuyo? ¿Con que cara le dices a tu hermano: ‘Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo’, cuando tu llevas una viga en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga que tienes en el ojo, y luego podrás ver bien para sacarle a tu hermano la paja que lleva en el suyo".

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Te ofrecemos, Señor, bajo los signos sacramentales del pan y del vino, el sacrificio de tu Hijo, rey de la paz, para que este misterio de unidad y de amor, reafirme la fraternidad entre todos tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 27)


Mi paz les dejo, mi paz les doy, dice el Señor.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Concédenos, Señor, El Espíritu de tu amor, a fin de que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, fomentemos entre todos los hombres la paz que El mismo nos dejó. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Published in: on 24 junio, 2012 at 3:18  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL DOMINGO XII DEL T. ORDINARIO 24 DE JUNIO SOLEMNIDAD DEL NACIMIENTO DE SAN JUAN BAUTISTA


Estará lleno del Espíritu Santo, ya desde el seno de su madre.




RESPUESTAS DE FE S.D.A.


NACIMIENTO DE SAN JUAN BAUTISTA


Misa vespertina de la vigilia


Esta Misa se utiliza en la tarde del 23 de junio, antes o después de las primeras Vísperas de la solemnidad.


ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 1, 15. 14)


El ángel dijo a Zacarías: Tu hijo será grande ante el Señor y desde el seno de su madre quedará lleno del Espíritu Santo y muchos se alegrarán con su nacimiento.


Se dice Gloria.


ORACIÓN COLECTA


Conduce, Señor, a tu pueblo por el camino del arrepentimiento y de la rectitud que predico san Juan Bautista, a fin de que pueda llegar con seguridad al encuentro de tu Hijo, Jesucristo, que vive y reina contigo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Desde antes de formarte en el seno materno, te conozco.


Del libro del profeta Jeremías: 1, 4-10


En tiempo de Josías, el Señor me dirigió estas palabras: "Desde antes de formarte en el seno materno, te conozco; desde antes de que nacieras, te consagré profeta para las naciones".

 
Yo le conteste: "Pero, Señor mío, yo no sé expresarme, porque apenas soy un muchacho".
 
El Señor me dijo: "No digas que eres un muchacho, pues iras a donde yo te envíe y dirás lo que yo te mande. No tengas miedo, porque yo estoy contigo para protegerte", lo dice el Señor
 
El Señor extendió entonces su brazo, con su mano me tocó la boca y me dijo: "Desde hoy pongo mis palabras en tu boca y te doy autoridad sobre pueblos y reyes, para que arranques y derribes, para que destruyas y deshagas, para que edifiques y plantes".

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 70 

R/. Desde el seno de mi madre tú eres mi apoyo.

 
Señor, tú eres mi esperanza, que no quede yo jamás defraudado. Tú, que eres justo, ayúdame y defiéndeme; escucha mi oración y ponme a salvo. R/.
 
Se para mí un refugio, ciudad fortificada en que me salves. Y pues eres mi auxilio y mi defensa, líbrame, Señor, de los malvados. R/.
 
Señor, tu eres mi esperanza; desde mi juventud en ti confió. Desde que estaba en el seno de mi madre, yo me apoyaba en ti y tú me sostenías. R/.
 
Yo proclamare siempre tu justicia y a todas horas, tu misericordia. Me ensenaste a alabarte desde niño y seguir alabándote es mi orgullo. R/.


Los profetas investigaron profundamente la gracia destinada a ustedes.


De la primera carta del apóstol san Pedro: 1, 8-12


Hermanos: Ustedes no han visto a Cristo Jesús y, sin embargo, lo aman; al creer en Él ahora, sin verlo, se llenan de una alegría radiante e indescriptible, seguros de alcanzar la salvación de sus almas, que es la meta de la fe.

 
Los profetas, cuando predijeron la gracia destinada a ustedes, investigaron también profundamente acerca de la salvación de ustedes. Ellos trataron de descubrir en que tiempo y en qué circunstancias se habrían de verificar las indicaciones que el Espíritu de Cristo, que moraba en ellos, les había revelado sobre los sufrimientos de Cristo y el triunfo glorioso que los seguiría. Pero se les dio a conocer que ellos no verían lo que profetizaban, sino que estaba reservado para nosotros. Todo esto les ha sido anunciado ahora a ustedes, por medio de aquellos que les han predicado el Evangelio con la fuerza del Espíritu Santo, enviado del cielo, y ciertamente es algo que los ángeles anhelan contemplar.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN (cfr. Jn 1, 7; Lc 1, 17) 




R/. Aleluya, aleluya.

 
El vino para dar testimonio de la luz y prepararle al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo. R/.
 
Tu mujer te dará un hijo, a quien le pondrás el nombre de Juan.


Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 5-17


Hubo en tiempo de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una descendiente de Aarón, llamada Isabel. Ambos eran justos a los ojos de Dios, pues vivían irreprochablemente, cumpliendo los mandamientos y disposiciones del Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril y los dos, de avanzada edad.

 
Un día en que le correspondía a su grupo desempeñar ante Dios los oficios sacerdotales, le toco a Zacarías, según la costumbre de los sacerdotes, entrar al santuario del Señor para ofrecer el incienso, mientras todo el pueblo estaba afuera, en oración, a la hora de la incensación.
 
Se le apareció entonces un ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y un gran temor se apodero de él. Pero el ángel le dijo: "No temas, Zacarías, porque tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu mujer, te dará un hijo, a quien le pondrás el nombre de Juan. Tú te llenaras de alegría y regocijo, y otros muchos se alegrarán también de su nacimiento, pues él será grande a los ojos del Señor; no beberá vino ni licor, y estará lleno del Espíritu Santo, ya desde el seno de su madre. Convertirá a muchos israelitas al Señor; ira delante del Señor con el Espíritu y el poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacia sus hijos, dar a los rebeldes la cordura de los justos y prepararle así al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo". 

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


Credo


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Que el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, que vamos a celebrar en esta festividad de san Juan Bautista, nos impulse y nos ayude, Señor, a morir a nuestros pecados y a vivir renovados por tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.


PREFACIO


En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.

 
Ya que en la persona de su precursor, Juan el Bautista, podemos alabar tu magnificencia, que lo distinguió con particular honor entre todos los hombres. Él fue, en su nacimiento, ocasión de gran júbilo y aun antes de nacer, saltó de gozo por la visita del Salvador. Sólo a él fue dado entre todos los profetas presentar al Cordero, Redentor del mundo.
 
Bautizó con el agua, que habría de quedar santificada, al mismo autor del bautismo, por quien mereció dar el testimonio supremo de su sangre. Por eso, unidos a los ángeles, te aclamamos llenos de alegría: Santo, Santo, Santo…


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 68 )


Bendito sea el Señor Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Por intercesión de san Juan Bautista que nos anunció al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, haz, Señor, que esta Eucaristía nos obtenga tu perdón y tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Misa del día




ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 1, 6-7; Lc 1, 17)


Vino un hombre enviado por Dios y su nombre era Juan. Vino para dar testimonio de la luz, y prepararle al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo.


Se dice Gloria.


ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, que enviaste a san Juan Bautista para prepararle a Cristo, el Señor, un pueblo dispuesto a recibirlo, alegra ahora a tu Iglesia con la abundancia de los dones del Espíritu y guíala por el camino de la salvación y de la paz. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Te convertiré en luz de las naciones.


Del libro del profeta Isaías: 49,1-6


Escúchenme, islas; pueblos lejanos, atiéndanme. El Señor me llamó desde el vientre de mi madre; cuando aún estaba yo en el seno materno, el pronuncio mi nombre.

Hizo de mi boca una espada filosa, me escondió en la sombra de su mano, me hizo flecha puntiaguda, me guardo en su aljaba y me dijo: "Tú eres mi siervo, Israel; en ti manifestare mi gloria". Entonces yo pensé: "En vano me he cansado, inútilmente he gastado mis fuerzas; en realidad mi causa estaba en manos del Señor, mi recompensa la tenía mi Dios".
Ahora habla el Señor, el que me formó desde el seno materno, para que fuera su servidor, para hacer que Jacob volviera a él y congregar a Israel en torno suyo -tanto así me honró el Señor y mi Dios fue mi fuerza-. Ahora, pues, dice el Señor: "Es poco que seas mi siervo solo para restablecer a las tribus de Jacob y reunir a los sobrevivientes de Israel; te voy a convertir en luz de las naciones, para que mi salvación llegue hasta los últimos rincones de la tierra".

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Del salmo 138 

R/. Te doy gracias, Señor, porque me has formado maravillosamente.

Tú me conoces, Señor, profundamente: tú conoces cuándo me siento y me levanto, desde lejos sabes mis pensamientos, tú observas mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son familiares. R/.
Tú formaste mis entrañas, me tejiste en el seno materno. Te doy gracias por tan grandes maravillas; soy un prodigio y tus obras son prodigiosas. R/.
Conocías plenamente mi alma; no se te escondía mi organismo, cuando en lo oculto me iba formando y entretejiendo en lo profundo de la tierra. R/.


Antes de que Jesús llegara, Juan predicó a todo Israel un bautismo de penitencia.


Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 22-26


En aquellos días, Pablo les dijo a los judíos: "Hermanos: Dios les dio a nuestros padres como rey a David, de quien hizo esta alabanza: He hallado a David, hijo de Jesé, hombre según mi corazón, quien realizará todos mis designios.

 
Del linaje de David, conforme a la promesa, Dios hizo nacer para Israel un Salvador, Jesús. Juan preparó su venida, predicando a todo el pueblo de Israel un bautismo de penitencia, y hacia el final de su vida, Juan decía: ‘Yo no soy el que ustedes piensan. Después de mi viene uno a quien no merezco desatarle las sandalias’.
 
Hermanos míos, descendientes de Abraham, y cuantos temen a Dios: Este mensaje de salvación les ha sido enviado a ustedes".


Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN (Lc 1, 76)



R/. Aleluya, aleluya.

Y a ti, niño, te llamaran profeta del Altísimo, porque iras delante del Señor a preparar sus caminos. R/.



Juan es su nombre.


Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 57-66. 80


Por aquellos días, le llego a Isabel la hora de dar a luz y tuvo un hijo. Cuando sus vecinos y parientes se enteraron de que el Señor le había manifestado tan grande misericordia, se regocijaron con ella.

 
A los ocho días fueron a circuncidar al niño y le querían poner Zacarías, como su padre; pero la madre se opuso, diciéndoles: "No. Su nombre será Juan". Ellos le decían: "Pero si ninguno de tus parientes se llama así".
 
Entonces le preguntaron por señas al padre como quería que se llamara el niño. El pidió una tablilla y escribió: "Juan es su nombre". Todos se quedaron extrañados. En ese momento a Zacarías se le soltó la lengua, recobró el habla y empezó a bendecir a Dios.
 
Un sentimiento de temor se apodero de los vecinos, y en toda la región montañosa de Judea se comentaba este suceso. Cuantos se enteraban de ello se preguntaban impresionados: "¿Que va a ser de este niño?". Esto lo decían, porque realmente la mano de Dios estaba con él.
 
El niño se iba desarrollando físicamente y su Espíritu se iba fortaleciendo, y vivió en el desierto hasta el día en que se dio a conocer al pueblo de Israel.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


Credo


PLEGARIA UNIVERSAL


En esta fiesta del Precursor del Señor, presentemos confiadamente nuestras plegarias a Dios nuestro Padre.


Después de cada petición diremos: Escúchanos, Padre.
Por la Iglesia; para que todos vivamos siempre con Espíritu de conversión a fin de ser más fieles a lo que Dios espera de nosotros. Oremos al Señor.
Por el pueblo de Israel; para que, escuchando la voz de Juan Bautista y de todos los profetas, llegue a reconocer en Jesús al Mesías esperado. Oremos al Señor.
Por todos los pueblos de la tierra; para que todo el mundo pueda alcanzar una vida digna y en paz. Oremos al Señor.
Por los que son perseguidos a causa de su fe o a causa de su lucha por la justicia; para que sientan siempre en ellos la fuerza de Dios que los acompaña. Oremos al Señor.
(En los lugares donde se celebra la fiesta patronal). Por nuestro pueblo (ciudad, parroquia, diócesis), que celebra hoy con alegría la fiesta de su patrón san Juan Bautista; para que su protección nos acompañe en todo momento. Oremos al Señor.


Por todos los que estamos aquí reunidos celebrando esta Eucaristía, y por nuestros familiares y amigos; para que haya entre nosotros paz, generosidad y espíritu de hermanos. Oremos al Señor.

Escucha, Padre, nuestras peticiones, y derrama tu amor sobre el mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte para celebrar el nacimiento de san Juan Bautista, quien anuncio la venida de nuestro Salvador y señalo su presencia entre los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.


PREFACIO


En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.

 
Ya que en la persona de su precursor, Juan el Bautista, podemos alabar tu magnificencia, que lo distinguió con particular honor entre todos los hombres. Él fue, en su nacimiento, ocasión de gran júbilo y aun antes de nacer, saltó de gozo por la visita del Salvador. Solo a él fue dado entre todos los profetas presentar al Cordero, Redentor del mundo.
Bautizo con el agua, que habría de quedar santificada, al mismo autor del bautismo, por quien mereció dar el testimonio supremo de su sangre. Por eso, unidos a los ángeles, te aclamamos llenos de alegría: Santo, Santo, Santo…


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 78 )


Por la misericordia entrañable de nuestro Dios, nos ha visitado la luz que nace de lo alto.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Señor, que la comunión que hemos recibido al celebrar el nacimiento del precursor de tu Hijo, renueve en nosotros el amor y la fidelidad a Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.


Published in: on 23 junio, 2012 at 3:29  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL SÁBADO XI DEL T. ORDINARIO 23 DE JUNIO



No pueden ustedes servir a Dios y al dinero.





MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO


RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN JOSÉ CAFASSO


ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)


Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.


ORACIÓN COLECTA


Dios y Padre nuestro, que nos has dado en la Virgen María el modelo de quien escucha tu Palabra y la pone en práctica, abre nuestro corazón al gozo de la escucha, y por medio de tu Espíritu Santo haz que seamos lugar santo en el que tu Palabra de salvación se cumpla hoy. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


LITURGIA DE LA PALABRA


Mataron a Zacarías en el templo.


Del segundo libro de las Crónicas: 24, 17-25

 


Después de la muerte del sacerdote Yehoyadá, vinieron los jefes de Judá a postrarse ante el rey; a este, sobornado por sus regalos, le pareció bien lo que le propusieron. Entonces abandonaron el templo del Señor, Dios de sus padres, y dieron culto a los bosques sagrados y a los ídolos. Este pecado provoco la ira de Dios sobre Judá y Jerusalén. El Señor les envió profetas para que se arrepintieran, pero no hicieron caso a sus amonestaciones.


Entonces el Espíritu de Dios inspiro a Zacarías, hijo del sacerdote Yehoyadá, para que se presentara ante el pueblo y le dijera: "Esto dice el Señor Dios: ‘¿Por qué quebrantan los preceptos de Dios? Van al fracaso. Han abandonado al Señor y Él los abandonara a ustedes’".

 

Pero el pueblo conspiro contra él y, por orden del rey, lo apedrearon en el atrio del templo. El rey Joás no tuvo en cuenta el bien que le había hecho Yehoyadá y mato a su hijo, Zacarías, quien exclamo al morir: "Que el Señor te juzgue y te pida cuentas".

 

Al cabo de un año, el ejército sirio se dirigió contra Joás y penetro en Judá y en Jerusalén; mataron a todos los jefes del pueblo y enviaron todo el botín al rey de Damasco. Aunque no era muy numeroso el ejército sirio, el Señor le dio la victoria sobre el enorme ejército de los judíos, porque el pueblo había abandonado al Señor, Dios de sus padres. Así fue como se hizo justicia contra Joás. Al retirarse los sirios, lo dejaron gravemente herido y entonces sus cortesanos conspiraron contra el para vengar al hijo del sacerdote Yehoyadá, y lo asesinaron en su cama. Lo enterraron en la ciudad de David, pero no le dieron sepultura en las tumbas de los reyes.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.

 


Del salmo 88 


R/. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.


"Un juramento hice a David, mi servidor, dice el Señor, una alianza pacte con mi elegido: ‘Consolidaré tu dinastía para siempre y afianzaré tu trono eternamente’. R/.

 

‘Yo jamás le retiraré mi amor ni violaré el juramento que le hice. Nunca se extinguirá su descendencia y su trono durará igual que el cielo. R/.

 

Pero, si sus hijos abandonan mi ley y no cumplen mis mandatos, si violan mis preceptos y no guardan mi alianza, castigaré con la vara sus pecados y con el látigo sus culpas, pero no les retiraré mi favor. R/.

 

No desmentiré mi fidelidad, no violaré mi alianza ni cambiaré mis promesas". R/.

 


ACLAMACIÓN (2 Co 8, 9)




R/. Aleluya, aleluya.


Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza. R/.


No se preocupen por el día de mañana.


Del santo Evangelio según san Mateo: 6, 24-34

 


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y amara al otro, o bien obedecerá al primero y no le hará caso al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero.


Por eso les digo que no se preocupen por su vida, pensando que comerán o con que se vestirán. ¿Acaso no vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Miren las aves del cielo, que ni siembran, ni cosechan, ni guardan en graneros y, sin embargo, el Padre celestial las alimenta. Y Acaso no valen ustedes más que ellas? ¿Quién de ustedes, a fuerza de preocuparse, puede prolongar su vida siquiera un momento?

 

¿Y por qué se preocupan del vestido? Miren como crecen los lirios del campo, que no trabajan ni hilan. Pues bien, yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vestía como uno de ellos. Y si Dios viste así a la hierba del campo, que hoy florece y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, hombres de poca fe?

 

No se inquieten, pues, pensando: ¿Que comeremos o que beberemos o con que nos vestiremos? Los que no conocen a Dios se desviven por todas estas cosas; pero el Padre celestial ya sabe que ustedes tienen necesidad de ellas. Por consiguiente, busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les darán por añadidura. No se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá ya sus propias preocupaciones. A cada día le bastan sus propios problemas".


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen María, no menoscabo la integridad de la Madre, sino que la consagro, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio de Santa María Virgen.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 11, 27)


Dichosa la Virgen María, que llevo en su seno al Hijo del eterno Padre.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la santísima Virgen María, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 22 junio, 2012 at 3:12  Dejar un comentario