LECTURAS DEL LUNES XVII DEL T. ORDINARIO 27 DE JULIO (VERDE)


El Reino de los cielos se parece a un poco de levadura.





RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN SIMEÓN ESTILITA MONJE


ANTÍFONA DE ENTRADA Gn 1,1.27.31


En el principio creó Dios el cielo y la tierra. Y creó al hombre a su imagen. Vio Dios todo los que había hecho y lo encontró muy bueno.


ORACIÓN COLECTA


Señor Dios, creador de todas las cosas, que ordenaste al ser humano cumplir con los deberes del trabajo, concédenos que las labores que ahora iniciamos contribuyan al mejoramiento de esta vida y sirvan por tu bondad, a la extensión del Reino de Cristo. Por nuestro Señor Jesucristo …


LITURGIA DE LA PALABRA


Este pueblo será como este cinturón, que no sirve para nada.


Del libro del profeta Jeremías: 13, 1-11


El Señor me dijo: "Ve a comprar un cinturón de lino y póntelo en la cintura, pero no lo metas en el agua". Compré el cinturón y me lo puse en la cintura, según la orden del Señor.


Entonces el Señor me habló por segunda vez y me dijo: "Toma el cinturón que compraste y que llevas puesto en la cintura, levántate y vete al río Éufrates y escóndelo ahí, en el agujero de una roca". Fui y lo escondí en el Éufrates, como me había ordenado el Señor.


Al cabo de mucho tiempo, me dijo el Señor: "Levántate, vete al Éufrates y recoge el cinturón que te mandé que escondieras ahí". Fui al Éufrates, escarbé y recogí el cinturón del sitio donde lo había escondido; pero el cinturón se había podrido: no servía para nada.


Entonces el Señor me habló y me dijo: "Esto dice el Señor: ‘Del mismo modo haré yo que se pudra la gran soberbia de Judá y de Jerusalén. Ese pueblo malvado se ha negado a obedecerme, se porta obstinadamente, ha seguido a otros dioses para servirlos y adorarlos, y será como este cinturón, que ya no sirve para nada. Porque así como el cinturón va adherido al cuerpo, así quise llevar unidas a mí a la casa de Israel y a la casa de Judá, para que fueran mi pueblo, mi fama, mi gloria y mi honor; pero ellos no me escucharon’ ".


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Deuteronomio 32


R/. Abandonaron a Dios, que les dio la vida.


Abandonaron a Dios, que los creó, y olvidaron al Señor, que les dio la vida. Lo vio el Señor, y encolerizado, rechazó a sus hijos y a sus hijas. R/.


El Señor pensó: "Me les voy a esconder y voy a ver en qué acaban, porque son una generación depravada, unos hijos infieles. R/.


Ellos me han dado celos con un dios que no es Dios y me han encolerizado con sus ídolos; yo también les voy a dar celos con un pueblo que no es pueblo y los voy a encolerizar con una nación insensata". R/.



ACLAMACIÓN St 1, 18





R/. Aleluya, aleluya.


Por su propia voluntad el Padre nos engendró mediante la palabra de la verdad, para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus creaturas. R/.




El grano de mostaza se convierte en un arbusto y los pájaros hacen su nido en las ramas.


Del santo Evangelio según san Mateo: 13, 31-35


En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la muchedumbre: "El Reino de los cielos es semejante a la semilla de mostaza que un hombre siembra en su huerto. Ciertamente es la más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece, llega a ser más grande que las hortalizas y se convierte en un arbusto, de manera que los pájaros vienen y hacen su nido en las ramas". Les dijo también otra parábola: "El Reino de los cielos se parece a un poco de levadura que tomó una mujer y la mezcló con tres medidas de harina, y toda la masa acabó por fermentar". Jesús decía a la muchedumbre todas estas cosas con parábolas, y sin parábolas nada les decía, para que se cumpliera lo que dijo el profeta: Abriré mi boca y les hablaré con parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo.


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Tú que con este pan y este vino que te presentamos das al género humano el alimento que lo sostiene y el sacramento que lo renueva, concédenos, Señor, que nunca nos falte esta ayuda para el cuerpo y el alma. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 21, 15. 17


Todo lo que digan y todo lo que hagan, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dándole gracias a Dios Padre, por medio de Cristo.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Habiendo participado de esta mesa de unidad y caridad, imploramos, Señor, de tu clemencia, que, cumpliendo las labores que nos tienes encomendadas, hallemos sustento para nuestra vida terrena y edifiquemos confiadamente tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 26 julio, 2020 at 15:19  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL DOMINGO XVII DEL T. ORDINARIO 26 DE JULIO (VERDE)


Se parece el Reino de los cielos a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces.





RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN JOAQUÍN Y SANTA ANA PADRES DE LA INMACULADA VIRGEN MARÍA


ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 67, 6-7. 36


Dios habita en su santuario; Él nos hace habitar juntos en su casa; es la fuerza y el poder de su pueblo.


ORACIÓN COLECTA


Señor Dios, protector de los que en ti confían, sin ti, nada es fuerte, ni santo; multiplica sobre nosotros tu misericordia para que, bajo tu dirección, de tal modo nos sirvamos ahora de los bienes pasajeros, que nuestro corazón esté puesto en los bienes eternos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


LITURGIA DE LA PALABRA


Por haberme pedido sabiduría.


Del primer libro de los Reyes: 3, 5-13


En aquellos días, el Señor se le apareció al rey Salomón en sueños y le dijo: "Salomón, pídeme lo que quieras, y yo te lo daré".


Salomón le respondió: "Señor, tú trataste con misericordia a tu siervo David, mi padre, porque se portó contigo con lealtad, con justicia y rectitud de corazón. Más aún, también ahora lo sigues tratando con misericordia, porque has hecho que un hijo suyo lo suceda en el trono. Sí, tú quisiste, Señor y Dios mío, que yo, tu siervo, sucediera en el trono a mi padre, David. Pero yo no soy más que un muchacho y no sé cómo actuar. Soy tu siervo y me encuentro perdido en medio de este pueblo tuyo, tan numeroso, que es imposible contarlo. Por eso te pido que me concedas sabiduría de corazón para que sepa gobernar a tu pueblo y distinguir entre el bien y el mal. Pues sin ella, ¿quién será capaz de gobernar a este pueblo tuyo tan grande?" Al Señor le agradó que Salomón le hubiera pedido sabiduría y le dijo: "Por haberme pedido esto, y no una larga vida, ni riquezas, ni la muerte de tus enemigos, sino sabiduría para gobernar, yo te concedo lo que me has pedido. Te doy un corazón sabio y prudente, como no lo ha habido antes ni lo habrá después de ti. Te voy a conceder, además, lo que no me has pedido: tanta gloria y riqueza, que no habrá rey que se pueda comparar contigo".


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 118


R/. Yo amo, Señor, tus mandamientos.


A mí, Señor, lo que me toca es cumplir tus preceptos. Para mí valen más tus enseñanzas que miles de monedas de oro y plata. R/.


Señor, que tu amor me consuele, conforme a las promesas que me has hecho. Muéstrame tu ternura y viviré, porque en tu ley he puesto mi contento. R/.


Amo, Señor, tus mandamientos más que el oro purísimo: por eso tus preceptos son mi guía y odio toda mentira. R/.


Tus preceptos, Señor, son admirables, por eso yo los sigo. La explicación de tu palabra da luz y entendimiento a los sencillos. R/.


Nos predestina para que reproduzcamos en nosotros mismos la imagen de su Hijo.


De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 28-30

Hermanos: Ya sabemos que todo contribuye para bien de los que aman a Dios, de aquellos que han sido llamados por Él, según su designio salvador.

En efecto, a quienes conoce de antemano, los predestina para que reproduzcan en sí mismos la imagen de su propio Hijo, a fin de que Él sea el primogénito entre muchos hermanos. A quienes predestina, los llama; a quienes llama, los justifica; y a quienes justifica, los glorifica.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN Cf r. Mt 11, 25









R/. Aleluya, aleluya.


Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.


Vende cuanto tiene y compra aquel campo.


Del santo Evangelio según san Mateo: 13, 44-52


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo. El que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va y vende cuanto tiene y compra aquel campo.


El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra.


También se parece el Reino de los cielos a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces. Cuando se llena la red, los pescadores la sacan a la playa y se sientan a escoger los pescados; ponen los buenos en canastos y tiran los malos. Lo mismo sucederá al final de los tiempos: vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación.


¿Han entendido todo esto?" Ellos le contestaron: "Sí". Entonces Él les dijo: "Por eso, todo escriba instruido en las cosas del Reino de los cielos es semejante al padre de familia, que va sacando de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas".


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


Se dice Credo.


PLEGARIA UNIVERSAL


Unidos en torno a Jesucristo, formando Iglesia, presentemos al Padre nuestras plegarias.


Después de cada petición diremos: Escúchanos, Padre.


Por la Iglesia. Que sepamos transmitir al mundo entero el tesoro del amor de Dios que hemos descubierto. Oremos.


Por nuestra patria y todos sus habitantes y por todos los pueblos y naciones. Que el Señor les conceda prosperidad abundante y la paz. Oremos.


Por quienes sufren los efectos de la trata de personas. Que luchemos para que recuperen su libertad y dignidad. Oremos.


Por todos nosotros. Que sepamos comprometernos en favor de la justicia, de la protección de los más débiles, de la igualdad, para hacer real y visible el Reino de Dios. Oremos.


Señor Dios, que en Cristo nos has hecho descubrir el tesoro escondido, concédenos la luz de tu Espíritu para que sepamos valorar las riquezas inestimables de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Recibe, Señor, los dones que por tu generosidad te presentamos, para que, por el poder de tu gracia, estos sagrados misterios santifiquen toda nuestra vida y nos conduzcan a la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 102, 2


Bendice, alma mía, al Señor, y no te olvides de sus beneficios.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Habiendo recibido, Señor, el sacramento celestial, memorial perpetuo de la pasión de tu Hijo, concédenos que este don, que Él mismo nos dio con tan inefable amor, nos aproveche para nuestra salvación eterna. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Published in: on 25 julio, 2020 at 15:45  Comments (2)  

LECTURAS DEL SÁBADO XVI DEL T. ORDINARIO 25 DE JULIO SANTIAGO APÓSTOL (ROJO)


"Concédeme que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, en tu Reino".




Santiago Apóstol | Contracorriente



RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SANTIAGO APÓSTOL


ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Mt 4, 18. 21


Caminando Jesús por la ribera del mar de Galilea, vio a Santiago y a su hermano Juan, hijos de Zebedeo, que estaban remendando sus redes, y los llamó.


Se dice Gloria.


ORACIÓN COLECTA


Dios todopoderoso y eterno, que consagraste las primicias de la predicación apostólica con la sangre del apóstol Santiago, concede a tu Iglesia quedar fortalecida por su martirio y amparada siempre con su protección. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Llevamos siempre la muerte de Jesús en nuestro cuerpo.


De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 4, 7-15


Hermanos: Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que esta fuerza tan extraordinaria proviene de Dios y no de nosotros mismos. Por eso sufrimos toda clase de pruebas, pero no nos angustiamos. Nos abruman las preocupaciones, pero no nos desesperamos. Nos vemos perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no vencidos. Llevamos siempre y por todas partes la muerte de Jesús en nuestro cuerpo, para que en este mismo cuerpo se manifieste también la vida de Jesús. Nuestra vida es un continuo estar expuestos a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De modo que la muerte actúa en nosotros, y en ustedes, la vida.


Y como poseemos el mismo espíritu de fe que se expresa en aquel texto de la Escritura: Creo, por eso hablo, también nosotros creemos y por eso hablamos, sabiendo que aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes. Y todo esto es para bien de ustedes de manera que, al extenderse la gracia a más y más personas, se multiplique la acción de gracias para gloria de Dios.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.



Del salmo 125


R/. Entre gritos de júbilo cosecharán aquellos que siembran con dolor.


Cuando el Señor nos hizo volver del cautiverio, creíamos soñar; entonces no cesaba de reír nuestra boca, ni se cansaba entonces la lengua de cantar. R/.


Aun los mismos paganos con asombro decían: "¡Grandes cosas ha hecho por ellos el Señor!" Y estábamos alegres, pues ha hecho grandes cosas por su pueblo el Señor. R/.


Como cambian los ríos la suerte del desierto, cambia también ahora nuestra suerte, Señor, y entre gritos de júbilo cosecharán aquellos que siembran con dolor. R/.


Al ir, iban llorando, cargando la semilla; al regresar, cantando vendrán con sus gavillas. R/.



ACLAMACIÓN Cfr. Jn 15, 16





R/. Aleluya, aleluya.



Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R/.


Beberán mi cáliz.


Del santo Evangelio según san Mateo: 20, 20-28


En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo, junto con ellos, y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: "¿Qué deseas?" Ella respondió: "Concédeme que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, en tu Reino". Pero Jesús replicó: "No saben ustedes lo que piden. ¿Podrán beber el cáliz que yo he de beber?" Ellos contestaron: "Sí podemos". Y él les dijo: "Beberán mi cáliz; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; es para quien mi Padre lo tiene reservado".


Al oír aquello, los otros diez discípulos se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo: "Ya saben que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. Que no sea así entre ustedes. El que quiera ser grande entre ustedes, que sea el que los sirva, y el que quiera ser primero, que sea su esclavo; así como el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar la vida por la redención de todos".


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Purifícanos, Señor, con el bautismo salvador de la pasión de tu Hijo, para que, en la fiesta de Santiago, el primer Apóstol que participó en el cáliz redentor de Cristo, podamos ofrecerte un sacrificio agradable a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio I o II de los Apóstoles.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN


Bebieron el cáliz del Señor y llegaron a ser amigos de Dios.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Por intercesión del apóstol Santiago, en cuya festividad hemos recibido con alegría tus santos sacramentos, concédenos, Señor, tu protección y tu ayuda. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne.

Published in: on 24 julio, 2020 at 15:41  Comments (2)  

LECTURAS DEL VIERNES XVI DEL T. ORDINARIO 24 DE JULIO (VERDE)


Escuchen ustedes lo que significa la parábola del sembrador.





RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SANTA CRISTINA DE BOLSENA VIRGEN Y MÁRTIR


ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Ga 6, 14


Que nuestro único orgullo sea la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, porque en él tenemos la salvación, la vida y la resurrección, y por él hemos sido salvados y redimidos.


ORACIÓN COLECTA


Señor Dios, que quisiste que tu Unigénito sufriera la cruz para salvar al género humano, concédenos que quienes conocimos su misterio en la tierra, merezcamos alcanzar en el cielo el premio de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo ..


LITURGIA DE LA PALABRA


Les daré pastores según mi corazón. – Acudirán a Jerusalén todos los pueblos.


Del libro del profeta Jeremías: 3, 14-17


"Vuélvanse a mí, hijos rebeldes, porque yo soy su dueño, dice el Señor: Iré tomando conmigo a uno de cada ciudad, a dos de cada familia y los traeré a Sion, les daré pastores según mi corazón, que los apacienten con sabiduría y prudencia.


Después, cuando ustedes se hayan multiplicado y hayan prosperado en el país, palabra del Señor, ya no habrá necesidad de invocar el arca de la alianza del Señor, pues ya no pensarán en ella, ni se acordarán de ella, ni la echarán de menos, ni se les ocurrirá hacer otra.


En aquel tiempo, llamarán a Jerusalén ‘el trono del Señor’, acudirán a ella todos los pueblos en el nombre del Señor y ya no seguirán la maldad de su corazón obstinado".


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Jeremías 31


R/. El Señor es nuestro pastor.


Escuchen, pueblos, la palabra del Señor y anúncienla aun en las islas más remotas: "El que dispersó a Israel lo reunirá y lo cuidará como el pastor a su rebaño". R/.


Porque el Señor redimió a Jacob y lo rescató de las manos del poderoso. Ellos vendrán para aclamarlo al monte Sión y correrán hacia los bienes del Señor. R/.


Entonces se alegrarán las jóvenes, danzando; se sentirán felices jóvenes y viejos, porque yo convertiré su tristeza en alegría, y los llenaré de gozo y aliviaré sus penas. R/.



ACLAMACIÓN Cfr. Lc 8, 15






R/. Aleluya, aleluya.




Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno y sincero, y perseveran hasta dar fruto. R/.


Los que oyen la palabra de Dios y la entienden, ésos son los que dan fruto.


Del santo Evangelio según son Mateo: 13, 18-23


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Escuchen ustedes lo que significa la parábola del sembrador. A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.


Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.


Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que A oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas, la sofocan y queda sin fruto.


En cambio, lo sembrado en tierra buena representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto; unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta".


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Te rogamos, Señor, que este sacrificio, que en altar de la cruz borró el pecado del mundo entero, nos purifique de todas nuestras ofensas. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 12, 32


Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Señor nuestro, Jesucristo, fortalecidos con este alimento santo, te pedimos que conduzcas a la gloria de tu resurrección a quienes redimiste por el madero vivificante de la Cruz. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Published in: on 23 julio, 2020 at 15:27  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL JUEVES XVI DEL T. ORDINARIO 23 DE JULIO (VERDE)


Yo les aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron.






RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SANTA BRÍGIDA DE SUECIA RELIGIOSA


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 77, 23-25


Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que lo comieran; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.


ORACIÓN COLECTA


Señor Dios, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Unigénito, concede, benigno, que quienes anunciamos llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, experimentemos un continuo aumento de tu salvación. Por nuestro Señor Jesucristo …


LITURGIA DE LA PALABRA


Me abandonaron a mí, manantial de aguas vivas, y se hicieron cisternas agrietadas.


Del libro del profeta Jeremías: 2, 1-3. 7-8. 12-13


En aquel tiempo, me habló el Señor y me dijo: "Ve y grita a los oídos de Jerusalén: ‘Esto dice el Señor: Aún recuerdo el cariño de tu juventud y tu amor de novia para conmigo, cuando me seguías por el desierto, por una tierra sin cultivo.


Israel estaba consagrado al Señor como primicia de su cosecha. Quien se atrevía a comer de ella, cometía un delito y la desgracia caía sobre él. Yo los traje a ustedes a una tierra de jardines, para que comieran de sus excelentes frutos. Pero llegaron y profanaron mi tierra, convirtieron mi heredad en algo abominable.


Los sacerdotes ya no hablan de Dios y los doctores de la ley no me conocen, los pastores han profetizado en nombre de Baal y adoran a los ídolos. Espántense, cielos, de ello, horrorícense y pásmense —palabra del Señor—, porque dos maldades ha cometido mi pueblo: me abandonaron a mí, manantial de aguas vivas, y se hicieron cisternas agrietadas, que no retienen el agua’ ".


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 35


R/. Tú eres, Señor, la fuente de la vida.


Señor, tu misericordia es tan grande como el cielo y tu fidelidad, como desde la tierra hasta las nubes. Más grande que las montañas es tu justicia y tus sentencias son como el océano inmenso. R/.


Señor, qué inapreciable es tu misericordia. Los seres humanos se acogen a la sombra de tus alas, se nutren de lo más sabroso de tu casa y tú les das a beber el torrente de tus delicias. R/.


Porque tú eres, Señor, la fuente de la vida y tu luz nos hace ver la luz. Prolonga tu misericordia con los que te reconocen y tu justicia con los rectos de corazón. R/.


ACLAMACIÓN   Cfr. Mt 11, 25








R/. Aleluya, aleluya.


Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.


A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos; pero a ellos no.


Del santo Evangelio según san Mateo: 13, 10-17


En aquel tiempo, se acercaron a Jesús sus discípulos y le preguntaron: "¿Por qué les hablas en parábolas?" Él les respondió: "A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos; pero a ellos no. Al que tiene se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará.


Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden. En ellos se cumple aquella profecía de Isaías que dice: Ustedes oirán una y otra vez y no entenderán; mirarán y volverán a mirar, pero no verán; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos ni oír con los oídos, ni comprender con el corazón. Porque no quieren convertirse ni que yo los salve.


Pero, dichosos ustedes, porque sus ojos ven y sus oídos oyen. Yo les aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron".


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos humildemente tu clemencia, a fin de que este sacramento de amor sea para nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 6, 51-52


Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan vivirá Eternamente. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne, para que el mundo tenga vida.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Dios nuestro, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y la Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Published in: on 22 julio, 2020 at 15:16  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL MIÉRCOLES XVI DEL T. ORDINARIO 22 DE JULIO SANTA MARÍA MAGDALENA FIESTA (BLANCO)


Él le dijo: "Mujer, ¿por qué estás llorando? ¿A quién buscas?"
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RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SANTA MARÍA MAGDALENA


ANTÍFONA DE ENTRADA Jn 20, 17


Dijo Jesús a María Magdalena: Ve a mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y su Padre, a mi Dios y su Dios.


Se dice Gloria.


ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, que quisiste que santa María Magdalena fuera la primera en recibir de tu Unigénito el encargo de anunciar el gozo pascual, concédenos por su intercesión que, siguiendo su ejemplo, anunciemos a Cristo resucitado y merezcamos contemplarlo reinando en el cielo. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


LITURGIA DE LA PALABRA


Ya no juzgamos a Cristo con criterios humanos.


Cristo - Wikipedia, la enciclopedia libre

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 5,14-17


Hermanos: El amor de Cristo nos apremia, al pensar que si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.


Por eso nosotros ya no juzgamos a nadie con criterios humanos. Si alguna vez hemos juzgado a Cristo con tales criterios, ahora ya no lo hacemos. El que vive según Cristo es una creatura nueva; para él todo lo viejo ha pasado. Ya todo es nuevo.

Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


O bien:


Encontré al amor de mi alma.


Del libro del Cantar de los cantares: 3,1-4


Esto dice la esposa: "En mi lecho, por las noches, a mi amado yo buscaba. Lo busqué, pero fue en vano. Me levantaré. Por las plazas y barrios de la ciudad buscaré al amor de mi alma.


Lo busqué, pero fue en vano. Y me encontraron los guardias de la ciudad, y les dije: `¿Qué no vieron a aquel que ama mi alma?’. Y apenas se fueron, encontré al amor de mi alma". 


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 62.


R/. Señor, mi alma tiene sed de ti.



Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma. Señor, todo mi ser te añora, como el suelo reseco añora el agua. R/.


Para admirar tu gloria y tu poder, anhelo contemplarte en el santuario. Pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios. R/.

Fuiste mi auxilio y a tu sombra, canté lleno de gozo. A ti se adhiere mi alma y tu diestra me da seguro apoyo. R/.



ACLAMACIÓN






R/. Aleluya, aleluya.



¿Qué has visto de camino, María, en la mañana? A mi Señor glorioso, la tumba abandonada. R/.


Mujer, ¿por qué estás llorando? ¿A quién buscas?



Del santo Evangelio según san Juan: 20, 1-2. 11-18


El primer día después del sábado, estando todavía oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Echó a correr, llegó a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puesto".


María se había quedado llorando junto al sepulcro de Jesús. Sin dejar de llorar, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados en el lugar donde había estado el cuerpo de Jesús, uno en la cabecera y el otro junto a los pies. Los ángeles le preguntaron: "¿Por qué estás llorando, mujer?". Ella les contestó: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo habrán puesto". Dicho esto, miró hacia atrás y vio a Jesús de pie, pero no sabía que era Jesús. Entonces Él le dijo: "Mujer, ¿por qué estás llorando? ¿A quién buscas?". Ella, creyendo que era el jardinero, le respondió: "Señor, si tú te lo llevaste, dime dónde lo has puesto". Jesús le dijo: "¡María!". Ella se volvió y exclamó: "¡Rabbuní!", que en hebreo significa `maestro’. Jesús le dijo: "Déjame ya, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: ‘Subo a mi Padre y su Padre, a mi Dios y su Dios’ ".


María Magdalena se fue a ver a los discípulos para decirles que había visto al Señor y para darles su mensaje.


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.



ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la fiesta de santa María Magdalena, con el mismo agrado con el que tu Unigénito aceptó su homenaje de amor. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.


Prefacio Propio.  


En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, aclamarte siempre, Padre todopoderoso, grande en misericordia no menos que en poder, por Cristo, Señor nuestro.

Él se apareció en el huerto a María Magdalena: la que lo había amado cuando vivía, lo había visto morir en la cruz, lo había buscado en el sepulcro donde yacía, y había sido la primera en adorarlo al resucitar de entre los muertos; a ella le confirió el oficio de ser apóstol para los mismos apóstoles, para que la buena noticia de la vida nueva se anunciara hasta los confines de la tierra.

Por eso, Señor, también nosotros, llenos de alegría, te aclamamos con los ángeles y los santos, diciendo:

Santo, Santo, Santo …


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 2 Co 5, 14-15


El amor de Cristo nos apremia a que no vivamos para nosotros mismos, sino sólo para él, que por nosotros murió y resucitó.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Señor, que la santa recepción de tu sacramento, infunda en nosotros aquel amor perseverante con el que santa María Magdalena estuvo siempre unida a Cristo, su maestro. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Published in: on 21 julio, 2020 at 15:44  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL MARTES XVI DEL T. ORDINARIO 21 DE JULIO (VERDE)


"¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?"





RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN LORENZO DE BRINDISI SACERDOTE DOCTOR DE LA IGLESIA


ANTÍFONA DE ENTRADA Ef 6, 2-3


Honrarás a tu padre y a tu madre es un mandamiento muy importante, que lleva consigo esta promesa: Te irá bien y vivirás largo tiempo en la tierra.


ORACIÓN COLECTA


Señor Dios, ya que en tu designio tiene su sólido fundamento la familia, atiende misericordiosamente las súplicas de tus siervos y concédenos que, siguiendo el ejemplo de la Sagrada Familia de tu Hijo Unigénito en el don de su amor y en sus virtudes domésticas, disfrutemos de la eterna recompensa, en la alegría de tu casa. Por nuestro Señor Jesucristo …


LITURGIA DE LA PALABRA


Arrojará a lo hondo del mar nuestros delitos.


Del libro del profeta Miqueas: 7, 14-15. 18-20


Señor, Dios nuestro, pastorea a tu pueblo con tu cayado, al rebaño de tu heredad, que vive solitario entre malezas y matorrales silvestres. Pastarán en Basán y en Galaad, como en los días de antaño, como cuando salimos de Egipto y nos mostrabas tus prodigios.


¿Qué Dios hay como tú, que quitas la iniquidad y pasas por alto la rebeldía de los sobrevivientes de Israel? No mantendrás por siempre tu cólera, pues te complaces en ser misericordioso.


Volverás a compadecerte de nosotros, aplastarás con tus pies nuestras iniquidades, arrojarás a lo hondo del mar nuestros delitos. Serás fiel con Jacob y compasivo con Abraham, como juraste a nuestros padres en tiempos remotos, Señor, Dios nuestro.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 84


R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.


Señor, has sido bueno con tu tierra, pues cambiaste la suerte de Jacob, perdonaste las culpas de tu pueblo y sepultaste todos sus pecados; reprimiste tu cólera y frenaste el incendio de tu ira. R/.


También ahora cambia nuestra suerte, Dios, salvador nuestro, y deja ya tu rencor contra nosotros. ¿O es que vas a estar siempre enojado y a prolongar tu ira de generación en generación? R/.


¿No vas a devolvernos la vida para que tu pueblo se alegre contigo? Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. R/.


ACLAMACIÓN   Jn 14, 23








R/. Aleluya, aleluya.



El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada, dice el Señor. R/.


Señalando a sus discípulos, dijo: Estos son mi madre y mis hermanos.


Del santo Evangelio según san Mateo: 12, 46-50


En aquel tiempo, Jesús estaba hablando a la muchedumbre, cuando su madre y sus parientes se acercaron y trataban de hablar con él. Alguien le dijo entonces a Jesús: "Oye, ahí fuera están tu madre y tus hermanos, y quieren hablar contigo".


Pero él respondió al que se lo decía: "¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?" Y señalando con la mano a sus discípulos, dijo: "Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo el que cumple la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre".


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Al ofrecerte, Señor, este sacrificio de reconciliación, te suplicamos humildemente que conserves a nuestras familias en tu gracia y en tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Is 49, 15


¿Puede acaso una madre olvidarse de su criatura? Aunque hubiera una que se olvidara, yo nunca me olvidaré de ti, dice el Señor.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Padre clementísimo, haz que aquellos que alimentaste con el sacramento celestial, imiten sin cesar los ejemplos de la Sagrada Familia de tu Unigénito para que, después de las pruebas de esta vida, logren estar en su compañía por toda la eternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 20 julio, 2020 at 15:09  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL LUNES XVI DEL T. ORDINARIO 20 DE JULIO (VERDE)


Aquí hay alguien más grande que Salomón.






RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN ELÍAS PROFETA


ANTÍFONA DE ENTRADA Mt 9, 38


Rueguen al Señor de la mies que envíe trabajadores a sus campos, dice Jesús a sus discípulos.


ORACIÓN COLECTA


Señor Dios, que quisiste proveer de pastores a tu pueblo, infunde en tu Iglesia tal espíritu de piedad y fortaleza, que suscite ministros dignos de tu altar y los haga ser valientes y humildes promotores del Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo …


LITURGIA DE LA PALABRA


Te daré a conocer lo que el Señor desea de ti.


Del libro del profeta Miqueas: 6, 1-4. 6-8


Escuchen lo que dice el Señor: "Levántate; llama a juicio a los montes, que las colinas escuchen tu voz. Escuchen, montes, el juicio del Señor, pongan atención, cimientos de la tierra: el Señor entabla juicio contra su pueblo, presenta sus quejas contra Israel.


Pueblo mío, ¿qué mal te he causado o en qué cosa te he ofendido? Respóndeme. Con la ayuda de Moisés, Aarón y María, yo te saqué de Egipto y te libré de la esclavitud". ¿Qué cosa digna le ofreceré al Señor, postrado ante el Dios del cielo? ¿Le ofreceré en holocausto becerros de un año? ¿Aceptará el Señor un millar de carneros o diez mil ríos de aceite? ¿En expiación por mis culpas le ofreceré a mi primogénito, al fruto de mis entrañas, por mi pecado?


Hombre, ya te he explicado lo que es bueno, lo que el Señor desea de ti: que practiques la justicia y ames la lealtad y que seas humilde con tu Dios.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 49



R/. Dios salva al que cumple su voluntad.


Congreguen ante mí a los que sellaron sobre el altar mi alianza. Es Dios quien va a juzgar y el cielo mismo lo declara. R/.


No voy a reclamarte sacrificios, pues siempre están ante mí tus holocaustos. Pero ya no aceptaré becerros de tu casa ni cabritos de tus rebaños. R/.


¿Por qué citas mis preceptos y hablas a toda hora de mi pacto, tú, que detestas la obediencia y echas en saco roto mis mandatos? R/.


Tú haces esto, ¿y yo tengo que callarme? ¿Crees acaso que yo soy como tú? Quien las gracias me da, ése me honra y yo salvaré al que cumple mi voluntad. R/.



ACLAMACIÓN Cfr. Sal 94, 8










R/. Aleluya, aleluya.



Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su corazón". R/.


La reina del sur se levantará el día del juicio contra esta generación.


Del santo Evangelio según san Mateo: 12, 38-42


En aquel tiempo, le dijeron a Jesús algunos escribas y fariseos: "Maestro, queremos verte hacer una señal prodigiosa". Él les respondió: "Esta gente malvada e infiel está reclamando una señal, pero la única señal que se le dará, será la del profeta Jonás. Pues de la misma manera que Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre de la ballena, así también el Hijo del hombre estará tres días y tres noches en el seno de la tierra.


Los habitantes de Nínive se levantarán el día del juicio contra esta gente y la condenarán, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay alguien más grande que Jonás.


La reina del sur se levantará el día del juicio contra esta gente y la condenará, porque ella vino de los últimos rincones de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay alguien más grande que Salomón".


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.



ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Mira, Señor, con bondad las oraciones y ofrendas de tu pueblo, para que se multipliquen los dispensadores de tus misterios y perseveren sin cesar en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 1 Jn 3, 6


Conocemos lo que es el amor, en que Cristo dio su vida por nosotros. Así también debemos nosotros dar la vida por nuestros hermanos.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Alimentados con el pan de esta mesa celestial, te suplicamos, Señor, que, por este sacramento de caridad, maduren las vocaciones, que a manos llenas siembras en el campo de la Iglesia, de tal modo, que sean muchos los que elijan el camino de servirte en sus hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 19 julio, 2020 at 15:41  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL DOMINGO XVI DEL T. ORDINARIO 19 DE JULIO (VERDE)


El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo.



Trigo



RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN SÍMACO PAPA


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 53, 6. 8


El Señor es mi auxilio y el único apoyo en mi vida. Te ofreceré de corazón un sacrificio y daré gracias a tu nombre, Señor, porque eres bueno.


ORACIÓN COLECTA


Sé propicio, Señor, con tus siervos y multiplica, bondadoso, sobre ellos los dones de tu gracia, para que, fervorosos en la fe, la esperanza y la caridad, perseveren siempre fieles en el cumplimiento de tus mandatos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


LITURGIA DE LA PALABRA


Al pecador le das tiempo para que se arrepienta.


Del libro de la Sabiduría: 12, 13. 16-19


No hay más Dios que tú, Señor, que cuidas de todas las cosas. No hay nadie a quien tengas que rendirle cuentas de la justicia de tus sentencias. Tu poder es el fundamento de tu justicia, y por ser el Señor de todos, eres misericordioso con todos.


Tú muestras tu fuerza a los que dudan de tu poder soberano y castigas a quienes, conociéndolo, te desafían. Siendo tú el dueño de la fuerza, juzgas con misericordia y nos gobiernas con delicadeza, porque tienes el poder y lo usas cuando quieres.


Con todo esto has enseñado a tu pueblo que el justo debe ser humano, y has llenado a tus hijos de una dulce esperanza, ya que al pecador le das tiempo para que se arrepienta.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 85


R/. Tú, Señor, eres bueno y clemente.


Puesto que eres, Señor, bueno y clemente y todo amor con quien tu nombre invoca, escucha mi oración y a mi súplica da respuesta pronta. R/.


Señor, todos los pueblos vendrán para adorarte y darte gloria, pues sólo tú eres Dios, y tus obras, Señor, son portentosas. R/.


Dios entrañablemente compasivo, todo amor y lealtad, lento a la cólera, ten compasión de mí, pues clamo a ti, Señor, a toda hora. R/.


El Espíritu intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.


De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 26-27


Hermanos: El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente los corazones, sabe lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN Cfr. Mt 11, 25








R/. Aleluya, aleluya.


Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.


Dejen que crezcan juntos hasta el tiempo de la cosecha.


Del santo Evangelio según san Mateo: 13, 24-43

En aquel tiempo, Jesús propuso esta parábola a la muchedumbre: "El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras los trabajadores dormían, llegó un enemigo del dueño, sembró cizaña entre el trigo y se marchó. Cuando crecieron las plantas y se empezaba a formar la espiga, apareció también la cizaña.

Entonces los trabajadores fueron a decirle al amo: `Señor, ¿qué no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, salió esta cizaña?’ El amo les respondió: `De seguro lo hizo un enemigo mío’. Ellos le dijeron: `¿Quieres que vayamos a arrancarla?’ Pero él les contestó: `No. No sea que al arrancar la cizaña, arranquen también el trigo.

Dejen que crezcan juntos hasta el tiempo de la cosecha y, cuando llegue la cosecha, diré a los segadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla, y luego almacenen el trigo en mi granero’ ".

Luego les propuso esta otra parábola: "El Reino de los cielos es semejante a la semilla de mostaza que un hombre siembra en un huerto. Ciertamente es la más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece, llega a ser más grande que las hortalizas y se convierte en un arbusto, de manera que los pájaros vienen y hacen su nido en las ramas".

Les dijo también otra parábola: "El Reino de los cielos se parece a un poco de levadura que tomó una mujer y la mezcló con tres medidas de harina, y toda la masa acabó por fermentar".

Jesús decía a la muchedumbre todas estas cosas con parábolas, y sin parábolas nada les decía, para que se cumpliera lo que dijo el profeta: Abriré mi boca y les hablaré con parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo.

Luego despidió a la multitud y se fue a su casa. Entonces se le acercaron sus discípulos y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña sembrada en el campo".

Jesús les contestó: "El sembrador de la buena semilla es el Hijo del hombre, el campo es el mundo, la buena semilla son los ciudadanos del Reino, la cizaña son los partidarios del maligno, el enemigo que la siembra es el diablo, el tiempo de la cosecha es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.

Y así como recogen la cizaña y la queman en el fuego, así sucederá al fin del mundo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles para que arranquen de su Reino a todos los que inducen a otros al pecado y a todos los malvados, y los arrojen en el horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga".

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


Credo


PLEGARIA UNIVERSAL


Presentemos nuestras plegarias al Padre. Él es la fuente de todo bien, él acompaña nuestro camino, él ama a todos sus hijos.


Después de cada petición diremos: Escúchanos, Padre.

Por toda la Iglesia: el Papa Francisco, nuestro obispo N., los presbíteros, los religiosos y todo el pueblo santo de Dios. Que sea, en medio del mundo, buena semilla del Evangelio. Oremos.

Por los gobernantes de nuestro país y de todos los países. Que su preocupación principal sea trabajar por el bien común, la justicia y la paz. Oremos.

Por nuestra comunidad reunida en la fe, la piedad y el temor de Dios, por los que hacen el bien a nuestras parroquias y por los que ayudan a los pobres. Oremos.

Por los enfermos y ancianos. Que tengan la compañía que necesitan. Oremos.

Por nosotros. Que el Señor nos conceda la paz del corazón. Oremos.

Escucha, Padre, nuestra oración, y derrama tu Espíritu Santo sobre el mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Dios nuestro, que con la perfección de un único sacrificio pusiste fin a la diversidad de sacrificios de la antigua ley, recibe las ofrendas de tus fieles, y santifícalas como bendijiste la ofrenda de Abel, para que aquello que cada uno te ofrece en honor de tu gloria, sea de provecho para la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 110, 4-5


Ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente; Él da alimento a sus fieles.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Señor, muéstrate benigno con tu pueblo, y ya que te dignaste alimentarlo con los misterios celestiales, hazlo pasar de su antigua condición de pecado a una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 18 julio, 2020 at 15:08  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL SÁBADO XV DEL T. ORDINARIO 18 DE JULIO (VERDE O BLANCO)


Miren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien tengo mis complacencias.





RESPUESTAS DE FE S.D.A.


SAN FEDERICO DE UTRECHT OBISPO


ANTÍFONA DE ENTRADA


Te aclamamos, santa madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.


ORACIÓN COLECTA


Señor, Dios, concédenos a nosotros, tus siervos, gozar siempre de completa salud de alma y cuerpo, y, por la intercesión de la gloriosa siempre Virgen María, líbranos de las tristezas de esta vida y concédenos disfrutar de las alegrías eternas. Por nuestro Señor Jesucristo …


LITURGIA DE LA PALABRA


Codician los campos y usurpan las casas.


Del libro del profeta Miqueas: 2, 1-5


¡Ay de aquellos que planean injusticias, que traman el mal durante la noche y al despuntar la mañana, lo ejecutan, porque son gente poderosa! Codician los campos y los roban, codician las casas y las usurpan, violando todos los derechos arruinan al hombre y lo despojan de su herencia. Por eso dice el Señor: "Estoy planeando contra esta gente una serie de calamidades de las que no podrán escapar. Entonces ya no caminarán con altivez, porque será un tiempo de desgracias. Aquel día, la gente se burlará de ellos y les cantará un triste canto: Nos han despojado de todo y se han repartido nuestras tierras; se han apoderado de nuestra herencia y no hay quien nos la devuelva". Por eso dice el Señor: "Cuando la asamblea del pueblo distribuya nuevamente las tierras, no habrá parte para ellos".


Palabra de Dios. 


Te alabamos, Señor.



Del salmo 9


R/. Señor, no te olvides de los pobres.


¿Por qué te quedas lejos, Señor, y te escondes en el momento de la angustia? La soberbia del malvado oprime al pobre. ¡Que se enrede en las intrigas que ha tramado! R/.


El malvado presume de su ambición y el avaro maldice al Señor. El malvado dice con insolencia que no hay Dios que le pida cuentas. R/.


Su boca está llena de engaños y fraudes, su lengua esconde maldad y opresión; se agazapa junto a la casa del inocente para matarlo a escondidas. R/.


Pero tú, Señor, ves las penas y los trabajos, tú los miras y los tomas en tus manos; el pobre se encomienda a ti, tú eres el socorro del huérfano. R/.


ACLAMACIÓN   2 Co 5, 19








R/. Aleluya, aleluya.



Dios reconcilió al mundo consigo por medio de Cristo, y a nosotros nos confió el mensaje de la reconciliación. R/.


Les mandó que no lo publicaran, para que se cumplieran las palabras del profeta.


Del santo Evangelio según san Mateo: 12, 14-21


En aquel tiempo, los fariseos se confabularon contra Jesús para acabar con él. Al saberlo, Jesús se retiró de ahí. Muchos lo siguieron y él curó a todos los enfermos y les mandó enérgicamente que no lo publicaran, para que se cumplieran las palabras del profeta Isaías: Miren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien tengo mis complacencias.


En él he puesto mi Espíritu, para que haga brillar la justicia sobre las naciones. No gritará ni clamará, no hará oír su voz en las plazas, no romperá la caña resquebrajada, ni apagará la mecha que aún humea, hasta que haga triunfar la justicia sobre la tierra; y en él pondrán todas las naciones su esperanza.


Palabra del Señor. 


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Recibe, Señor, las oraciones de tu pueblo, junto con las ofrendas que te presentamos, para que, por la intercesión de santa María, la Madre de tu Hijo, ningún buen propósito quede sin realizarse y ninguna de nuestras súplicas quede sin respuesta. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio de Santa María Virgen.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Lc 11. 27


Dichoso el vientre de la Virgen María, que llevó al Hijo del eterno Padre.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Al recibir el sacramento celestial en la conmemoración de la santísima Virgen María, te pedimos, Padre misericordioso, que, a imitación suya, nos concedas ponernos dignamente al servicio del misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 17 julio, 2020 at 15:16  Dejar un comentario