LECTURAS DEL MARTES XXXIV DEL T. ORDINARIO 27 DE NOVIEMBRE (VERDE)


En diferentes lugares habrá grandes terremotos, epidemias y hambre, y aparecerán en el cielo señales prodigiosas y terribles.





RESPUESTAS DE FE S.D.A.


NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA ADVOCACIÓN MARIANA


ANTIFONA DE ENTRADA Sal 73, 20. 19


Acuérdate, Señor, de tu alianza y no olvides para siempre la vida de tus pobres.


ORACIÓN COLECTA


Señor Dios que, en tu bondad y omnipotencia, cuidas de tus creaturas, concédenos un amor eficaz hacia los hermanos que carecen de alimentos, para que, desterrada el hambre, puedan servirte con un corazón libre y tranquilo. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


El tiempo de la cosecha ha llegado ya; la mies de la tierra está madura.


Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 14, 14-19



Yo, Juan, tuve otra visión: Vi una nube blanca y en ella a alguien que parecía un ser humano, con una corona de oro en la cabeza y una hoz afilada en la mano.


Entonces un ángel salió del templo y le gritó con potente voz al que estaba sentado en la nube: "Empuña la hoz y ponte a segar; el tiempo de la cosecha ha llegado ya; la mies de la tierra está madura". El que estaba sentado en la nube pasó su hoz sobre la tierra y recogió la cosecha de la tierra.


Salió otro ángel del templo celestial, también él con una afilada hoz en su mano. Y salió del templo otro más, el ángel que tiene poder sobre el fuego, y le gritó con potente voz al que tenía la hoz afilada: "Empuña tu hoz afilada y corta los racimos de la viña de la tierra, porque sus uvas ya están maduras".


El ángel acercó su hoz a la tierra, cosechó la viña de la tierra y echó los racimos en el gran lagar de la cólera de Dios. Pisaron las uvas en el lagar, fuera de la ciudad, y del lagar corrió tanta sangre, que subió hasta los frenos de los caballos, en una extensión de unos trescientos kilómetros.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.




Del salmo 95


R/. Que todo se alegre ante el Señor.



"Reina el Señor", digamos a los pueblos. Él afianzó con su poder el orbe, gobierna a las naciones con justicia. R/.



Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino; salten de gozo el campo y cuanto encierra, manifiesten los bosques regocijo. R/.


Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe. Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones. R/.



ACLAMACIÓN  Ap 2, 10






R/. Aleluya, aleluya.


Sé fiel hasta la muerte y te daré como premio la vida, dice el Señor. R/.


No quedará piedra sobre piedra.


Del santo Evangelio según san Lucas: 21, 5-11




En aquel tiempo, como algunos ponderaban la solidez de la construcción del templo y la belleza de las ofrendas votivas que lo adornaban, Jesús dijo: "Días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra de todo esto que están admirando; todo será destruido".


Entonces le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo va a ocurrir esto y cuál será la señal de que ya está a punto de suceder?".


Él les respondió: "Cuídense de que nadie los engañe, porque muchos vendrán usurpando mi nombre y dirán: ‘Yo soy el Mesías. El tiempo ha llegado’. Pero no les hagan caso. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones, que no los domine el pánico, porque eso tiene que acontecer, pero todavía no es el fin".


Luego les dijo: "Se levantará una nación contra otra y un reino contra otro. En diferentes lugares habrá grandes terremotos, epidemias y hambre, y aparecerán en el cielo señales prodigiosas y terribles".


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Mira, Señor, la ofrenda que de tus mismos excelentes dones te presentamos, para que la abundancia de vida divina y la unidad en el amor que ella significa, nos impulse a compartir equitativamente lo nuestro y a cumplir con el deber de la mutua fraternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 11, 28


Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio, dice el Señor.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Dios, Padre todopoderoso, te suplicamos que el pan vivo, bajado del cielo, nos fortalezca para que ayudemos a nuestros hermanos que padecen hambre y necesidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 26 noviembre, 2018 at 15:16  Dejar un comentario