LECTURAS DEL VIERNES XXXIII DEL T. ORDINARIO 18 DE NOVIEMBRE DEDICACIÓN DE LAS BASÍLICAS DE SAN PEDRO Y DE SAN PABLO


Mi casa es casa de oración




DEDICACIÓN DE LAS BASÍLICAS DE SAN PEDRO Y DE SAN PABLO


ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 105, 47)


Sálvanos, Señor y Dios nuestro; reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y sea nuestra gloria el alabarte.


ORACIÓN COLECTA


Dios y Señor nuestro, de quien procede toda autoridad legítima, concede a nuestro primer mandatario un atinado ejercicio de su mandato, para que, respetando siempre tus derechos, busque promover, como es tu voluntad, la paz y el bienestar de su pueblo. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Celebraron la dedicación del altar y ofrecieron holocaustos con alegría.


Del primer libro de los Macabeos: 4, 36-37. 52-59

 

En aquellos días, Judas y sus hermanos se dijeron:


"Nuestros enemigos están vencidos; vamos, pues, a purificar el templo para consagrarlo de nuevo". Entonces se reunió todo el ejército y subieron al monte Sión.

 

El día veinticinco de diciembre del año ciento cuarenta y ocho, se levantaron al romper el día y ofrecieron sobre el nuevo altar de los holocaustos que habían construido, un sacrificio conforme a la ley. El altar fue inaugurado con cánticos, cítaras, arpas y platillos, precisamente en el aniversario del día en que los paganos lo habían profanado. El pueblo entero se postró en tierra y adoró y bendijo al Señor, que los había conducido al triunfo.

 

Durante ocho días celebraron la consagración del altar y ofrecieron con alegría holocaustos y sacrificios de comunión y de alabanza. Adornaron la fachada del templo con coronas de oro y pequeños escudos, restauraron los pórticos y las salas, y les pusieron puertas. La alegría del pueblo fue grandísima y el ultraje inferido por los paganos quedó borrado.

 

Judas, de acuerdo con sus hermanos y con toda la asamblea de Israel, determinó que cada año a partir del veinticinco de diciembre, se celebrara durante ocho días, con solemnes festejos, el aniversario de la consagración del altar. 


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.

 


1 Crónicas 29


R/. Bendito seas, Señor, Dios nuestro.


Bendito seas, Señor, Dios de nuestro padre Jacob, desde siempre y para siempre. R/.

 

Tuya es la grandeza y el poder, el honor, la majestad y la gloria, pues tuyo es cuanto hay en el cielo y en la tierra. R/.

 

Tuyo, Señor, es el reino, tú estás por encima de todos los reyes. De ti provienen las riquezas y la gloria. R/.

 

Tú lo gobiernas todo, en tu mano están la fuerza y el poder y de tu mano proceden la gloria y la fortaleza. R/.

 


ACLAMACIÓN (Jn 10, 27)






 R/. Aleluya, aleluya.


Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.


Ustedes han convertido la casa de Dios en cueva de ladrones.


Del santo Evangelio según san Lucas: 19, 45-48

 


Aquel día, Jesús entró en el templo y comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban allí, diciendo es: "Está escrito: Mi casa es casa de oración; pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones".


Jesús enseñaba todos los días en el templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los jefes del pueblo, intentaban matarlo, pero no encontraban cómo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus palabras.


Palabra del Señor.


 Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, estos dones que te presentamos en señal de sumisión a ti, y conviértelos en el sacramento de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 30, 17-18)


Ven, Señor, en ayuda de tu siervo y sálvame por tu misericordia. Que no me arrepienta nunca de haberte invocado.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Que el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo que acabamos de recibir, nos ayude Señor, a vivir más profundamente nuestra fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 16 noviembre, 2011 at 14:14  Dejar un comentario  

LECTURAS DEL JUEVES XXXIII DEL T. ORDINARIO 17 DE NOVIEMBRE SANTA ISABEL DE HUNGRÍA


No dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no aprovechaste la oportunidad que Dios te daba.



SANTA ISABEL DE HUNGRÍA


ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 25, 34. 36. 40)


Vengan benditos de mi Padre, dice el Señor, porque estuve enfermo y me visitaron. Yo les aseguro que cuanto hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo han hecho.


ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, que concediste a santa Isabel de Hungría el don de reconocer y venerar a Cristo en los pobres, concédenos, por su intercesión, servir siempre con amor incansable a los más necesitados y afligidos. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Nos mantendremos fieles a la alianza de nuestros padres.


Del primer libro de los Macabeos: 2, 15-29

 


En aquellos días, los enviados del rey Antíoco, encargados de hacer apostatar a los israelitas, llegaron a la ciudad de Modín para obligarlos a sacrificar a los ídolos. Muchos israelitas se les sometieron; en cambio, Matatías y sus hijos se les opusieron tenazmente.


Los enviados del rey se dirigieron entonces a Matatías y le dijeron: "Tú eres un hombre ilustre y poderoso en esta ciudad y cuentas con el apoyo de tus hijos y de tus hermanos. Acércate, pues, tú primero y cumple la orden del rey, como la han cumplido todas las naciones, los hombres de Judea y los que han quedado en Jerusalén. Así, tú y tus hijos serán contados entre los amigos del rey y serán recompensados con oro, plata y muchos regalos".

 

Matatías les contestó con voz firme: "Aunque todas las naciones que forman los dominios del rey obedezcan sus órdenes y apostaten de la religión de sus padres, mis hijos, mis hermanos y yo nos mantendremos fieles a la alianza de nuestros padres. ¡Dios nos libre de abandonar nuestra ley y nuestras costumbres! No obedeceremos las órdenes del rey ni ofreceremos sacrificios a los ídolos, porque así quebrantaríamos los mandamientos de nuestra ley y seguiríamos un camino equivocado".

 

Apenas había acabado de hablar Matatías, un judío se adelantó, a la vista de todos, para ofrecer sacrificios a los ídolos en el altar, conforme al decreto del rey. Al verlo, Matatías se indignó, tembló de cólera y en un arrebato de ira santa, corrió hasta el judío y lo degolló sobre el altar. Mató, además, al enviado del rey, que obligaba a hacer sacrificios, y destruyó el altar. En su celo por la ley, imitó lo que hizo Pinjás contra Zimrí, el hijo de Salú. Luego empezó a gritar por la ciudad: "Todo aquel que sienta celo por la ley y quiera mantener la alianza, que me siga". Y, dejando en la ciudad cuanto poseían, huyeron él y sus hijos a las montañas.

 

Por entonces, muchos judíos que buscaban la justicia y querían ser fieles a la ley, se fueron a vivir al desierto.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.

 



Del salmo 49


R/. Dios salva al que cumple su voluntad.


Habla el Dios de los dioses, el Señor, y convoca a cuantos viven en la tierra. En Jerusalén, dechado de hermosura, el Señor se ha manifestado. R/.

 

Congreguen ante mí a los que sellaron sobre el altar mi alianza. Es Dios quien va a juzgar y el cielo mismo lo declara. R/.

 

Mejor ofrece a Dios tu gratitud y cumple tus promesas al Altísimo, pues yo te libraré cuando me invoques y tú me darás gloria, agradecido. R/.

 


ACLAMACIÓN (cfr. Sal 94, 8 ) 



R/. Aleluya, aleluya.


No endurezcan su corazón, como el día de la rebelión en el desierto, dice el Señor. R/.


Si comprendieras lo que puede conducirte a la paz.



Del santo Evangelio según san Lucas: 19, 41-44

 


En aquel tiempo, cuando Jesús estuvo cerca de Jerusalén y contempló la ciudad, lloró por ella y exclamó:


"¡Si en este día comprendieras tú lo que puede conducirte a la paz! Pero eso está oculto a tus ojos. Ya vendrán días en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán y te atacarán por todas partes y te arrasarán. Matarán a todos tus habitantes y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no aprovechaste la oportunidad que Dios te daba".

 

 Palabra del Señor.


 Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, los dones que te presentamos y haz que el memorial del amor infinito de tu Hijo, que estamos celebrando, aumente en nosotros, a ejemplo de tus santos, nuestra generosidad contigo y con el prójimo. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 13)


Nadie tiene mayor amor por sus amigos que el que da la vida por ellos.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Tú que nos has hecho partícipes de este sacramento, concédenos, Señor, imitar aquí en la tierra, el amor servicial de santa Isabel de Hungría, para que podamos participar de su gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 16 noviembre, 2011 at 13:29  Dejar un comentario