LECTURAS DEL JUEVES XXIV DEL T. ORDINARIO 15 DE SEPTIEMBRE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

Dichosa la Virgen María,

que sin morir, mereció la

palma del martirio junto a

la cruz del Señor.

 

 


NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES


ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 2, 34-35)


El anciano Simeón dijo a María: Este Hijo tuyo será un signo de división y provocará la caída y la resurrección de muchos en Israel; y una espada atravesará tu propio corazón.


ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quisiste que la Madre de tu Hijo compartiera con Él, de pie junto a la cruz, sus sufrimientos, haz que todos nosotros, asociados con la Virgen en la pasión de Cristo, participemos también en la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


Preocúpate de ti mismo y de tu enseñanza, pues obrando así te salvarás a ti mismo y a los que te escuchan.


De la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 4,12-16

Querido hermano: Que nadie te desprecie por tu juventud. Procura ser un modelo para los fieles en tu modo de hablar y en tu conducta, en el amor, en la fe y en la castidad.

Mientras llego, preocúpate de leer públicamente la palabra de Dios, de exhortar a los hermanos y de enseñarlos.

No descuides el don que posees. Recuerda que se te confirió cuando, a instancias del Espíritu, los presbíteros te impusieron las manos. Pon interés en todas estas cosas y dedícate a ellas, de modo, que todos vean tu progreso.

Cuida de tu conducta y de tu enseñanza y sé perseverante, pues obrando así, te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen

Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 110


R/. Los mandamientos del Señor son dignos de confianza.

Justas y verdaderas son las obras del Señor; son dignos de confianza sus mandatos, pues nunca pierden su valor y exigen ser fielmente ejecutados. R/.

Él redimió a su pueblo y estableció su alianza para siempre. Dios es santo y terrible. R/.

El temor del Señor es el principio de la sabiduría y los que viven de acuerdo con El son sensatos. La gloria del Señor perdura eternamente. R/.



SECUENCIA


Esta secuencia es opcional tanto en su forma larga como en su forma breve, desde *¡Oh dulce fuente de amor!

La Madre piadosa estaba

¡Oh cuán triste y afligida

junto a la cruz, y lloraba

estaba la Madre herida,

mientras el Hijo pendía;

de tantos tormentos llena,

cuya alma triste y llorosa,

cuando triste contemplaba

traspasada y dolorosa,

y dolorosa miraba

fiero cuchillo tenía.

del Hijo amado la pena!

¿Y cuál hombre no llorara

Hazme contigo llorar

si a la Madre contemplara

y de veras lastimar

de Cristo en tanto dolor?

de sus penas mientras vivo;

¿Y quién no se entristeciera,

porque acompañar deseo

Madre piadosa, si os viera

en la cruz, donde lo veo,

sujeta a tanto rigor?

tu corazón compasivo.

Por los pecados del mundo,

¡Virgen de vírgenes santas!,

vio a Jesús en tan profundo

llore ya con ansias tantas

tormento la dulce Madre.

que el llanto dulce me sea;

Vio morir al Hijo amado

porque su pasión y muerte

que rindió desamparado

tenga en mi alma de suerte

el espíritu a su Padre.

que siempre sus penas vea.

¡Oh dulce fuente de amor!,

Haz que su cruz me enamore

hazme sentir tu dolor

y que en ella viva y more

para que llore contigo.

de mi fe y amor indicio;

y que, por mi Cristo amado,

porque me inflame y encienda

mi corazón abrasado

y contigo me defienda

más viva en Él que conmigo.

en el día del juicio.

Y, porque a amarlo me anime

Haz que me ampare la muerte

en mi corazón imprime

de Cristo, cuando en tan fuerte

las llagas que tuvo en sí.

trance, vida y alma estén;

Y de tu Hijo, Señora,

porque, cuando quede en calma

divide conmigo ahora

el cuerpo, vaya mi alma

las que padeció por mí.

a su eterna gloria. Amén.



ACLAMACIÓN


R/. Aleluya, aleluya.

Dichosa la Virgen María, que sin morir, mereció la palma del martirio junto a la cruz del Señor. R/.


¿Y cuál hombre no llorara si a la Madre contemplara de Cristo en tanto dolor?


Del santo Evangelio según san Juan: 19, 25-27

En aquel tiempo, estaban junto a la cruz de Jesús, su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena.

Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto queda, Jesús dijo a su madre: “Mujer, ahí está tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Ahí está tu madre”. Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él.

Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad de la Virgen de los Dolores, a la que tu Hijo nos dio como madre cuando celebró en la cruz este mismo sacrificio que vamos a ofrecerte. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 P 4, 13)

Alegrémonos de participar en los sufrimientos de Cristo, para que podamos alegramos también el día en que venga lleno de gloria.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú, que nos has hecho partícipes del sacramento de nuestra redención en esta fiesta de nuestra Señora de los Dolores, ayúdanos, Señor, a aliviar los sufrimientos que Cristo sigue padeciendo en nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Published in: on 14 septiembre, 2011 at 22:02  Dejar un comentario